Columna DIGAMOSLO
Walter Hernández Valle
guelo59@hotmail.com
* La fuerte lucha interna en el partido Demócrata norteamericano, con miras a elegir su candidato presidencial para las elecciones del 4 de noviembre próximo, está tomando ribetes pocas veces vistos en la historia de esas convenciones partidarias.
* En esta oportunidad, aparte de los matices propios de la personalidad de cada contendiente y de su fortaleza en diversos sectores del partido, que han sido características en estos eventos electorales, han aflorado otros no menos decisivos pero inquietantes.
* Entre ellos, sin duda, el que está generando un enfrentamiento de tipo racial, dado el origen afroamericano de Barack Obama y el de género, por ser su contendiente Hillary Clinton, una mujer.
* Esto ha creado una división inédita en el partido Demócrata, que lo pone en riesgo de perder las elecciones presidenciales de este año. Y algunos creen que puede reavivar el enfrentamiento entre blancos y negros, en los estados del sur.
* Ante tal panorama, altos dirigentes demócratas están insistiendo en acortar la campaña electoral interna, solicitándole a quien, de acuerdo con los resultados que se han registrado, pareciera que no va a ganar la postulación, que se retire.
* El propio presidente del partido, Howard Dean, insiste en pedir a los "superdelegados", quienes decidirán la elección en la Convención Nacional de Denver, entre el 25 y el 28 de agosto, que no esperen hasta entonces y los insta a divulgar por quién votarán, luego del 3 de junio, cuando se celebren las últimas primarias.
* Ello, por cuanto los dirigentes del partido estiman que se le está causando un grave daño al partido, con consecuencias desastrosas para éste y para el país. Incluso, muchos de ellos piensan que ese daño igual se produciría gane quien gane la elección interna.
* Por ello, sigue cobrando adeptos la iniciativa que desde hace varios meses se viene divulgando en el gran país del norte, tanto en la cúpula como en la base del partido Demócrata, en el sentido de que es necesario postular un candidato de consenso.
* Es difícil que ello ocurra, pues tanto Obama como Clinton están aferrados a sus posibilidades, pero si la presión es muy grande, de parte de los altos dirigentes del partido, podría concretarse.
* Pero, ¿quién sería el candidato de consenso? Muchos opinan que el ideal es el ex vicepresidente Al Gore quien, tal vez intuyendo tal posibilidad, no ha querido manifestar, a estas alturas de la contienda cuál es el candidato de sus simpatías.
* Mientras tanto, en el resto del mundo crece la expectativa, pues en noviembre se decidirá si Estados Unidos continuará por la ruta de Bush o si habrá cambios drásticos en su política exterior...
* Digámoslo: Lamentablemente, todavía vivimos en un mundo en el cual, cuando un grande estornuda, los chicos se resfrían...
periódico La Prensa Libre 13 mayo 2008.

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