El increíble Hulk
Gabriel Gutiérrez R.
gutgabriel@gmail.com.
Innecesario reinicio de la franquicia
En 2003 Ang Lee dirigió la película “Hulk”. Criticada por ser lenta, y con muy poca acción. Posteriormente, Marvel Studios vuelve a adquirir los derechos de su personaje y dio luz verde a una nueva película; no una secuela, sino un completo reinicio del personaje de Bruce Banner, Hulk, dentro de las películas. El resultado es “El increíble Hulk” del director francés Louis Leterrier.
¿Pero era necesario reiniciar de la franquicia de Hulk?
Al personaje de Hulk se le conocen tres historias de su origen. En la historia original de Stan Lee, Bruce Banner protege a su compañero Rick Jones de la explosión de una bomba de rayos gamma y el efecto es el conocido por todos. La segunda es el origen de la serie de televisión, donde David (Bruce) Banner hace experimentos con él mismo para intentar hacer a los humanos más fuertes. Finalmente en la serie Ultimate de Marvel comics, Banner busca recrear el suero de súper soldado de Capitán América; lo prueba en él mismo y… aparece Hulk.
Ante esta diversidad de orígenes se podía mantener la continuidad de la historia relatada por la película de Ang Lee. Sin embargo, los productores decidieron desconocer por completo la existencia del Hulk de Lee, a pesar de ser una producción de buena calidad.
En la entrega de Leterrier se cuenta un origen diferente en los créditos iniciales, más apegado a la serie de televisión y al universo Ultimate de Marvel comics. La edición de estos créditos es increíble. Fue realizada por Kyle Cooper, el mismo que editó la biografía de Tony Stark para Iron Man (Jon Favreau, 2008).
El argumento inicia en una favela en Brasil donde un fugitivo Bruce Banner busca una cura para eliminar a Hulk.
Lo que sigue: persecuciones, explosiones, y Hulk destruyendo todo lo que está a su paso.
Se nota como la película tomó muchos elementos de la serie de televisión; desde el memorable dicho “No me enoje…. No le gustaré cuando me enoje”, hasta la música de piano de Joe Harnell (“El tema del hombre solo”) cuando un solitario Banner camina por desoladas calles.
La historia está bien construida. El tratamiento dado a Banner como un fugitivo imprime una mayor profundidad a su personalidad para que el público se identifique primero con su lucha interna que con el antihéroe Hulk. Una estrategia que busca generar suspenso cada vez que Banner está al brinco de su transformación. Crea nostalgia sobre la serie de televisión, al mostrarlo solo y buscando una cura en distintas locaciones.
Edward Norton contribuye en gran manera con el personaje. Su actuación es muy sólida. Mantiene el mismo nivel de sus películas anteriores, imprimiéndole intensidad y emoción a cada escena. Más aún en los momentos que tiene puesto el reloj cardiaco.
Las demás actuaciones son promedio. Liv Tyler muestra exceso de romanticismo y hace que las escenas entre Betty y Banner se vuelvan en extremo cursis. El General Ross parece tener múltiples personalidades que van desde el loco hasta el que no tiene ni idea de lo que está haciendo. Tim Roth por su parte contribuye con una cara de desquiciado todo el tiempo.
Lo que no funciona es el desenlace de la película. Se apresura el último tercio de la trama para crear una batalla final que deja en el camino muchos huecos en la historia. La búsqueda de la cura se constituye en la mayor decepción. Es un punto central en la historia y al final muchas motivaciones de Banner quedan en el aire.
¿Es mejor que la cinta de Ang Lee?
No son comparables en ningún sentido. Queda la sensación de que se pudo mejorar la película de Lee siguiendo la línea de los personajes ya establecidos. Al contrario, se desperdicia todo lo creado. Se empieza de cero y las fallas que pudieron mejorarse se repiten. En lugar de avanzar se quedan en el mismo lugar y habrá que esperar a una segunda entrega –si es que hay- para ver si llegan a mejorarlas.
En este tipo de películas es imprescindible mencionar los efectos especiales. En algunos tramos son estupendos, más en otros parece que les faltó pulirlos un poco. Dejan la sensación de que se pudo hacer mejor.
Al final los efectos especiales caen dentro del mismo saco de la historia y las actuaciones. La acción con sus secuencias electrizantes es la única triunfadora. Y no se puede esperar menos de un director cuyos créditos incluyen: “The Transporter” 1 y 2 y “Unleashed” (2005).
Aceptable
Titulo original: “The Incredible Hulk”. Director: Louis Leterrier . Productor: Avi Arad, Kevin Feige, Gale Anne Hurd. Producción: Marvel Studios y Universal Studios. Guión: Zak Penn, Edward Norton (sin crédito). Cinematografía: Peter Menzies Jr. Música: Craig Armstrong. Montaje: John Wright. Intérpretes: Edward Norton (Bruce Banner/Hulk), Liv Tyler (Betty Ross), William Hurt (General: Thaddeus “Thunderbolt” Ross), Tim Roth (Emil Blonsky), Tim Blake Nelson (Samuel Sterns). Duración: 114 minutos. País: Estados Unidos. Año: 2008. Género: Acción, adaptación de cómic.
Revista abanico. periódico La Prensa Libre 19 junio 2008.

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