"Casa Presidencial ha querido concentrar todo el poder"
Fernando Berrocal:
Vinicio Chacón
redactor
Exministro de Seguridad explicitó su eventual candidatura presidencial y sostiene que si se impone la línea electoral de la Presidencia, su partido perderá en el 2010.
Fernando Berrocal: "El gobierno adelantó la campaña del 2010… eso me parece insólito". (Foto: archivo)
"Al gobierno le ha faltado habilidad y capacidad política en estos dos años", señaló el exministro de Seguridad Pública Fernando Berrocal, durante una entrevista sostenida en su casa de habitación.
Lo único que causó más revuelo que las declaraciones de Berrocal en Heredia, en el sentido de que habría sectores políticos vinculados a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fue la manera atropellada en que se decidió y anunció su destitución del cargo, un día antes de que compareciera ante la Asamblea Legislativa.
Luego de cerrar el capítulo de sus tres comparecencias ante la comisión especial legislativa que se creó para investigar el tema de la penetración de las FARC, Berrocal concedió la entrevista a UNIVERSIDAD y se refirió a temas como sus aspiraciones políticas, su gestión en la administración Arias y lo que él considera son sus principales yerros políticos.
A continuación un resumen de las declaraciones dadas a este semanario.
Durante sus comparecencias ante la comisión especial legislativa, explicó que por un lado estuvo la actividad política de las FARC, y que otra cosa es la actividad criminal del narcotráfico. ¿Cuál era la pertinencia de aportar entre sus documentos de referencia el informe, aparentemente de la División de Inteligencia y Seguridad (DIS), que menciona a José Merino, a la Federación de Estudiantes de la UCR (FEUCR), a la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) y demás?
- Yo no entregué esos documentos a la Asamblea Legislativa, sino que sobre ellos trabajé para hacer un planteamiento que iba a presentar al Presidente; se los entregué a él porque era mi obligación. Fueron entregados a la Asamblea Legislativa por el Poder Ejecutivo.
Sobre el tema debo decir que coincido plenamente, por todo lado han salido los balazos, pero poca gente está interesada en lo verdaderamente sustantivo que es la penetración del narcotráfico. Capturamos 65 toneladas, desarticulamos redes de narcotraficantes; quedé horrorizado con los reportes internacionales que de Costa Rica se reexportaba cocaína a 27 países, que habían mandado gente como Martínez Quinto o los González Rivas. Todo eso supone una red de corrupción y contactos.
Todo el debate se fue por una lista aquí y unos nombres allá. Antes del año 2000 todas las acciones de paz, como la participación de Merino, formaban parte de una tradición de refugio muy costarricense.
¿Por qué se obvia el tema de los paramilitares y sus vínculos en el país?
- Lo que puedo decir es que en los dos años que fui ministro, toda la droga que entró al país fue de las FARC y del Cartel de Buenaventura.
El único caso del que tuve conocimiento fue el de Libardo Parra, que no fue en mi periodo sino en la transición. No fue capturado por una información de Colombia, sino por una alerta de la policía nicaragüense porque entraba y salía de ese país. Lo capturan y en su casa encuentran $1 millón y medio y documentos que lo comprometen con grupos paramilitares; entiendo que él actuaba como tesorero de uno de esos grupos. Toda la información que tenemos es colombiana y ahí ha jugado un papel muy significativo la DIS; fue mi decisión que toda esta información sobre el narcotráfico entrara por ese canal, pues me pareció muy delicada.
Los escándalos de "parapolítica" han sacudido los más altos niveles de la administración de Álvaro Uribe. ¿No le preocupa que esa es la naturaleza del gobierno que le suministra información sobre narcotráfico?
- Ese gobierno es nuestra contraparte. Admito y estoy de acuerdo con que el tema de los paramilitares tiene que incluirse, así como el otro tema es el lavado de dólares, porque estamos en cero.
Hubo un caso increíble en la frontera con Nicaragua. Un grupo de indocumentados la cruzó, los paró una patrulla de fronteras y se dio un tiroteo; uno murió, huyeron al lado de Nicaragua y dejaron tirados los salveques, en los que se encontró un millón y medio de dólares. ¿Para quién venía ese dinero, dónde se iba a lavar? Esos son los temas de verdad, con respeto para Janina Del Vecchio, esto no es percepción, es realidad.
Rogelio Ramos manifestó que gran parte de las 65 toneladas fue incautada por el guardacostas estadounidense y que usted exageró la cantidad de personas colombianas vinculadas con las FARC que están en el país...
- Esa es la versión de él, yo no la comparto. Siempre exigí que en los guardacostas norteamericanos estuviera presente personal costarricense; siempre requerí que apenas se diera una alerta, se involucrara nuestro Servicio Nacional de Guardacostas.
No sé los porcentajes, pero siempre reconocí un gran aporte de los estadounidenses.
El exministro Ramos también ha dicho que usted ataca su gestión porque tiene aspiraciones políticas. ¿Se está usted "candidateando"?
- No voy a entrar en el debate con Rogelio Ramos, me parece absurdo. Lo otro es una decisión que tengo que tomar, me sorprenden las manifestaciones de respaldo y apoyo donde quiera que voy, la cantidad de exministros, exdiputados y figuras del PLN insatisfechos con la situación del partido.
Sin decir nombres, porque les tiran la artillería, puedo hablar de alcaldes liberacionistas inconformes. Por otra parte, me he dicho ¿por qué no? He sido ministro de la Presidencia, embajador ante las Naciones Unidas, soy abogado y periodista, tengo la formación intelectual necesaria y la experiencia.
En estos días comienzo a recorrer el país, toda la base del partido. Voy a considerar si mi nombre tiene viabilidad y si surge otro nombre de mujer o de hombre que pueda llevar mejor la bandera del PLN, igual apoyo. Con lo que no estoy de acuerdo es con que esto se resuelva de la manera como lo quiere hacer Casa Presidencial.
El partido necesita renovación y si triunfa la tesis de Casa Presidencial y el candidato y diputaciones del PLN salen en su línea por imposición, porque ya escogieron los diputados por provincia, pierde las elecciones del 2010.
Casi perdemos el 2006, la noche de las elecciones el presidente Arias me llamó a su suite y me encargó ir a pelear voto por voto, igual amanecimos perdiendo las elecciones, fue una batalla y al final subimos la diferencia a 15.000 votos, que es nada.
No sólo casi perdemos las elecciones, sino que año y medio después casi se pierde el referendo. A la altura de agosto o setiembre las encuestas decían que se iba a perder. Hubo una famosa encuesta de una firma independiente, pagada por el "Sí", en que se llegaba a la conclusión de que el "No" iba a ganar.
Entonces, si eso pasó en el 2006 y un año y medio el país está polarizado de esa forma, ¿cómo pretende la Casa Presidencial ir al 2010 con una estrategia electoral excluyente? Hay que reconstruir el partido, volver a reinsertar a los miles que se fueron.
Lo que el país no va a aceptar es un pequeñito PLUSC, un sectorcito del PLN amarrado con un sectorcito del PUSC. Ese PLUSC no tiene vida para el 2010.
¿Ha sido con Rodrigo Arias con quien ha tenido las principales diferencias?
- Él sin lugar a dudas tiene una posición compleja y difícil en el gabinete, como el propio presidente lo ha dicho, es su mano derecha e izquierda.
Hemos tenido diferencias, pero, por lo menos hasta el domingo 30 de marzo, las normales y propias de un equipo de gobierno.
¿Cómo valora la opinión generalizada de que quien gobierna es Rodrigo y no Oscar Arias?
- Como muchos liberacionistas, llegué a la conclusión de que el partido no aguantaba una tercera derrota electoral. El PLN estaba en un hueco y en ese contexto se planteó la decisión de la Sala IV que habilitó la posibilidad de que él volviera a ser candidato y muchos pensamos que esa era una coyuntura política que había que apoyar.
Creo que el Presidente tiene una visión correcta y certera de adónde debe avanzar el país, aunque mucha gente no la comparta. Claro que hay diferencias de énfasis y estoy convencido de que fue un error poner todos los huevos en el Tratado de Libre Comercio (TLC), no sólo yo sino muchos ministros en ese gabinete.
Ahora, Rodrigo Arias es un ministro de la Presidencia muy fuerte, él ejerce poder y con gran autoridad, el Presidente lo permite, lo acepta y lo estimula; pero la visión y dirección siempre ha estado en manos de Óscar Arias.
¿Ha tratado de concentrar mucho el poder la Casa Presidencial?
- Todo el poder. Hay un manejo fuerte y duro de la disciplina partidaria en la Asamblea Legislativa, aunque los diputados no lo acepten.
Durante la campaña presidencial, alrededor de Rodrigo Arias, que era el jefe de campaña, había un grupo de pensamiento muy fuerte y se ejercía la crítica: Fernando Zumbado, Fernando Berrocal, Jorge Urbina, Guillermo Zúñiga, Laura Chinchilla, Kevin Casas. Ese sentido de crítica y autocrítica se redujo a medida que avanzó el ejercicio de la función pública y en esa medida el Gobierno comenzó a cometer muchos errores políticos.
Tampoco estoy de acuerdo con la supeditación de la fracción legislativa al Ejecutivo. No es sana la práctica de que reaccione monolíticamente a la manera en que la Casa Presidencial pone los ritmos del Congreso. Lo mismo pasa con el partido, que en esta administración no existe.
Además del manejo de su salida y el apostar todo por el TLC, ¿qué otros errores políticos le puede señalar a la administración Arias?
- Una agenda tan fuerte en el plano del TLC es donde está verdaderamente el conflicto de ruptura ideológica en el país: en la ruptura del monopolio de seguros, del de las telecomunicaciones, en el fortalecimiento o debilitamiento del ICE, según como se quiera ver. Son los puntos de importancia capital para el cambio del país.
La agenda de seguridad ciudadana se pudo introducir al Congreso desde finales del 2006 o principios del 2007, pues existía un clima propicio en la Asamblea Legislativa y el tema de seguridad le daba oxígeno al Gobierno. El TLC y su agenda complementaria pusieron al gobierno en una posición muy incómoda de sostener los 38 diputados y de permanente confrontación con el PAC y otros sectores.
Este país está preparado para encarar una serie de agendas positivas más allá del debate y confrontación de derechas o izquierdas, TLC sí o TLC no. En eso al gobierno le ha faltado habilidad y capacidad política en estos dos años.
¿Empezó el gobierno la carrera electoralista?
- Error de errores, todavía no lo entiendo. El Presidente empezó a hablar de una eventual candidatura de Laura Chinchilla en noviembre o diciembre del año pasado, cuando la administración tenía un año y medio.
El gobierno adelantó la campaña del 2010, así que además de todos los conflictos se metió en el tema electoral, eso me parece insólito. Esos anuncios del Presidente provocaron una gran efervescencia entre muchos ministros, aunque ellos no salgan a decirlo.
A como plantea las cosas el Ministro de la Presidencia, parece que lo único importante es el control del poder político hacia futuro y eso es un mensaje fatal para el país: "Aquí vinimos para quedarnos".
He dicho y siento todos los días que habrá una gran insurrección, no sólo en las bases del pueblo liberacionista, sino en el aparato controlado desde la campaña del 2006; no todos los alcaldes, delegados presidenciales y gente en función de Gobierno están de acuerdo con la Casa Presidencial.
¿Es cierto que tuvo asesores extranjeros, como lo dijo el viceministro Roberto Thompson?
- Me han echado todos los perros, toda la jauría, son las contingencias de la política. Lo de los chalecos lo he explicado de todas las formas y si se dio tráfico de influencias, fue por otra parte.
Fui un ministro civilista, tuvimos todas las manifestaciones y la policía anduvo desarmada, cuando el Combo del ICE la policía voló garrote a diestra y siniestra y en Sardinal se tiraron lacrimógenos por primera vez en este Gobierno.
Mi conciencia está tranquila, estoy en la pelea pero ahora, si digo que busco la candidatura, desde Casa Presidencial dicen que lo monté todo para ser candidato. Cuando dije lo que dije en Heredia, no me imaginé que iba a generar este debate nacional y esta crisis, pero estoy contento.
BOCADO:
"Hay un manejo fuerte y duro de la disciplina partidaria en la Asamblea Legislativa, aunque los diputados no lo acepten."
Semanario Universidad 29 mayo 2008.

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