Chávez baja, Obama sube
Vladimir Gessen | [©FIRMAS PRESS] vladimirgessen@gmail.com Blog: elinformegessen.blogspot.com
Si de verdad Chávez quiere cambiar su imagen, tendrá que cambiar su propia forma de ser
Analista político y psicólogo venezolano.
Chávez se vio obligado a parar la disputa y a hacer las paces con el presidente Álvaro Uribe por la pésima imagen internacional que ha alcanzado. También fue a España, hasta donde disfrutaba vacaciones el rey Juan Carlos, para dirimirse con el monarca español.
Así, supone el presidente venezolano que cambiará su perfil de irascible y belicoso por el de “estadista”. Quizás no se da cuenta que en el entorno político y diplomático, es incomprensible que a pocas horas o días de insultar a presidentes y Jefes de Estado, se justifique lo hecho expresando que los hermanos o las parejas pelean y se reconcilian. A lo mejor, no entiende que no puede llevar al borde de la guerra a Venezuela con sus países vecinos un día, y al día siguiente decir que los ama y que todo fue un malentendido amoroso. ¡Por favor!
Tampoco les puede hablar de querencias y de amistad a las naciones fronterizas mientras compra el armamento más colosal que haya adquirido país alguno de la América Latina en toda su historia.
Errático y peligroso. La realidad es que el mundo entero seguirá percibiendo a Chávez como un hombre errático, inestable, amenazador, aventurero, peligroso y violento.
En Venezuela igualmente lo seguiremos viendo como un peleón y camorrero sobre todo después de abrazarse con sus “por ahora” amigos Uribe y el rey Juan Carlos, pero descargar sus frustraciones agrediendo hasta a sus camarógrafos y sus propios aliados del PPT, del partido comunista, del partido de Lina Ron y del Movimiento Electoral de Pueblo.
Si de verdad Chávez quiere cambiar su imagen, tendrá que cambiar su propia forma de ser. De no hacerlo seguirá descendiendo su popularidad y su credibilidad.
Mientras, y casi al mismo tiempo, Barack Obama consolida su candidatura en un franco ascenso tanto internacionalmente como en los Estados Unidos.
Después de la exitosa y reciente gira internacional donde hizo declaraciones precisas en los entornos complicados del Medio Oriente y en escenarios históricos en Europa, el candidato demócrata ha sido escogido como el preferido por los europeos, quienes esperan el fin del unilateralismo de Bush y una cuota de reformismo en los Estados Unidos.
Luego de este viaje se ha hecho evidente que, además de los europeos, los estadounidenses vieron un Obama presidenciable, al ser recibido como jefe de Estado en Francia, Gran Bretaña y en Alemania y al comportarse con comodidad y acierto en los contextos del poder mundial.
Líder del cambio. Por supuesto, el líder demócrata no insultó, no ofendió ni se portó como un guapetón de barrio. En su lugar, propuso la paz en el Medio Oriente y trabajar por un acuerdo entre israelíes y palestinos, planteó la salida de Estados Unidos de Irak y actuar con firmeza en contra del terrorismo, multilateralmente.
Obama, con su discurso y carisma logró reafirmar su posicionamiento de ser el líder del cambio. Por esto, pensamos que subió en las encuestas y apunta hacia la Casa Blanca. Sin embargo, en la recta final, no bastará con posturas, discursos y el empaque de una campaña electoral.
La propuesta de gobierno para enfrentar la crisis y la recesión interna en Estados Unidos, será vital. La reacción del candidato republicano John McCain no se hizo esperar y comenzó a dar un mensaje centrado en la economía.
Este debate será determinante. Obama podrá ganar solamente si su propuesta de cambio contempla un plan de acción para impulsar el crecimiento, el empleo, el desarrollo y el auge de la economía.
periódico La Nación 5 agosto 2008.

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