"Nuestras democracias se están debilitando"
Cardenal Rodríguez Maradiaga:
JORGE LUIS ARAYA
redactor
*Un mundo que privilegia el dinero y las mercaderías por encima del valor de las personas no puede andar bien, sostuvo el cardenal Rodríguez en declaraciones para UNIVERSIDAD.
Cardenal Rodríguez: "No me cansaré de decir que una globalización solamente económica es un fracaso, porque pone al mercado como un dios, sobre la persona humana."
La pobreza sigue creciendo, señal de que la humanidad no va por buen camino, afirmó el arzobispo de Tegucigalpa, cardenal Carlos Andrés Rodríguez Maradiaga. El prominente teólogo y pensador católico llamó a reflexionar sobre la trasposición de valores que promueve el libre comercio, que abre fronteras a las mercaderías, pero las cierra a las personas.
Rodríguez estuvo en San José el pasado lunes 25, en la sede del Instituto Interamericano de Derechos Humanos, donde pronunció una conferencia sobre la pobreza, la justicia y la vigencia de los derechos humanos en el amanecer del siglo XXI.
¿Cómo ve la situación en su país, Honduras, y el resto de naciones centroamericanas, tras dos años de tratado de libre comercio? ¿Han mejorado las condiciones económicas y sociales de la población?
- Lo que uno ve en general en estos países es el crecimiento de la pobreza. Hablando con el vicepresidente del Banco Mundial recientemente me decía que solamente por el aumento de los precios del petróleo y de los precios de los alimentos, los últimos dos
meses el número de pobres había crecido en 100 millones (en el mundo). Por consiguiente, las metas del milenio, que prevén para el año 2015 la disminución de la pobreza a la mitad, está claro que no se van a alcanzar. Esto es muy doloroso porque quiere decir que muchísimos habitantes del mundo van a tener que sobrevivir y no tener calidad de vida humana.
Esto lógicamente hace pensar que la humanidad no va por el buen camino, y que es necesario hacer un alto para reflexionar, porque si bien en la antigüedad hubo subversión ideológica, la subversión que se ve venir es la de la pobreza.
¿El aumento de la migración, que tratan de atajar los países ricos, es señal de eso?
-La emigración es un indicador muy negativo. En mi país estamos perdiendo más o menos nueve ciudadanos por hora, la mayoría jóvenes. ¿Por qué ocurre esto? Nadie deja por gusto el país donde tuvo la dicha de nacer. Por lo general cuando una persona debe emigrar es por motivos de persecución política o por problemas económicos. Cuando no hay trabajo ¿qué pueden hacer, especialmente los jóvenes, si no quieren entrar en el crimen organizado, que es hoy otra de las plagas que azotan Centroamérica? Pues tienen que emigrar en busca de oportunidades para apoyar a su familia. Y es muy triste que se quieran abrir todas las fronteras para las mercaderías y se cierran para los seres humanos.
Esa es la filosofía del libre comercio que impulsan los gobiernos…
- Pues yo digo que hay una trasposición de valores. Ya no es la persona humana la que vale, sino las cosas, las mercaderías, y por consiguiente el mercado se quiere erigir en un dios. Por ejemplo, veo con preocupación reacciones de xenofobia que surgen, tanto en el antiguo continente como en nuestro continente. Veo que vamos a
celebrar los 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el derecho al libre movimiento como que está pintado ahí en la Carta de los Derechos Humanos.
Aquellos que más protestaron contra el muro de Berlín son los que ahora edifican muros en la Tierra Santa. Cuando Pablo dice que el Señor Jesús vino a derribar el muro que separaba a los griegos de los judíos, ahí están haciendo un muro. Y todas nuestras ciudades se están volviendo ciudades amuralladas, por el crimen organizado. Ya los arquitectos no tienen que diseñar fachadas bonitas para las casas, porque lo que vemos son muros y portones de hierro.
¿Por qué la humanidad tiene que llegar a esto? Porque se olvidan de los valores, el temor de Dios.
El libre comercio todavía yo no le he visto. En teoría nosotros firmamos un tratado de libre comercio, pero ese libre comercio termina cuando se le antoja a una de las partes decir que hay salmonela en un melón, y ahí no más se perdieron mil empleos de una sola vez en Honduras.
Otro día se les ocurrió decir algo de calcetines, y entonces se cerró la puerta. O sea, son tratados de libre comercio unilaterales. Los pobres tienen que abrir todas las fronteras y los poderosos, cuando les da la gana, las cierran y no pasa nada. Creo que todo eso nos debe hacer reflexionar. Un mundo que privilegia el dinero y las mercaderías por encima del valor de las personas no puede andar bien.
¿Ve alguna voluntad de corregir el rumbo?
- Por ahora no he visto correctivos. Simplemente se busca todo tipo de presiones, pero estoy convencido que debe ser el diálogo el que debe llevar a la humanidad a entenderse. Y entonces nos cuestionamos también por los organismos internacionales. Una Organización de las Naciones Unidas (ONU) que es incapaz de llegar a un acuerdo sobre los problemas de Georgia después de resoluciones y más resoluciones. Mientras tanto, lo que ha sufrido ese pueblo en una semana no tiene nombre. Y así pasa siempre que hay crisis internacionales. Creo que son organismos ineficientes. Creo que también ahí la humanidad debe reflexionar, no puede seguir ese camino.
¿Ningún país centroamericano escapa de ese deterioro del que usted nos habla?
- Yo lo que veo que nuestras democracias se van debilitando cada vez más.. Teóricamente vivimos en democracia, pero si usted examina bien, cada día nos debilitamos más. Estoy recientemente leyendo que en un país de Centroamérica como que no le dan cabida a los partidos políticos. ¿Qué significa esto, si los partidos políticos son las organizaciones civiles por los cuales se llega legítimamente al poder? Cuando en una nación se quiere cancelar los partidos o se quiere descalificar candidatos, entonces ciertamente eso no nos lleva a más democracia, sino al totalitarismo, y lamentablemente en América Latina estamos viendo ese camino.
¿La democracia se está debilitando entonces?
- Ciertamente vamos hacia el retroceso.
Cardenal Rodríguez Maradiaga:
"Nuestras democracias se están debilitando"
Semanario Universidad 3 setiembre 2008

Meneame
del.icio.us