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RESONOCO

02/10/2008 GMT 1

Guía literaria de China

marfuerte @ 03:10

Riesgos Los escritores chinos han sido testigos y víctimas de una turbulenta historia nacional
Carlos Cortés | carloscortes@racsa.co.cr
La curiosidad occidental por China data de 700 años y se remonta a los viajes que Marco Polo narra en su imaginativo Libro de las maravillas del mundo . Aun así, la literatura china, incluso la contemporánea, ha sido casi ignorada hasta hace dos décadas, con la excepción de Lu Xun (difundido en nuestro idioma como Lu Szin), introductor de la narrativa moderna en su país, con obras como Diario de un loco y La espada azul , y testigo de la caída del imperio y del fracaso de la primera república china.

Hasta hace poco, el I Ching , el Tao Te King de Lao Tse y El arte de la guerra de Sun Tzu (manual de primeros auxilios para ejecutivos) era todo lo que podía obtenerse en librerías. El célebre oráculo I Ching o Libro de los cambios , disponible de nuevo gracias a la moda de la New Age, no tiene traducciones directas al castellano, pero es posible encontrarlo en la excelente edición alemana de Richard Wilhelm, vertida al español por D. J. Vogelmann.

En el 2000, el novelista, dramaturgo y pintor Gao Xingjian, exiliado en Francia, obtuvo el Premio Nobel de Literatura con una síntesis entre ambas culturas que no satisfizo por completo las expectativas de los lectores occidentales. Su obra mayor es la novela La montaña del alma , un recorrido por los géneros y los motivos ancestrales de la literatura china en un esfuerzo por asimilar el momento presente a la tradición.

Éxitos de librería. El interés reciente por el país más poblado del mundo ha reeditado éxitos populares del siglo pasado, como La buena tierra (1931), de la norteamericana Pearl S. Back, y Las llaves del reino (1941), del olvidado novelista escocés A. J. Cronin –que en 1944 sirvió de base a una encantadora película de John M. Stahl, con Gregory Peck–.

Hace 75 años, el lector anglosajón descubrió China por medio de la señora Buck, una escritora mediocre con alma de preceptora del Ejército de Salvación. Llegó a ser tan famosa que, por razones aún incomprensibles, consiguió para Estados Unidos su tercer premio Nobel de Literatura, en 1938. No obstante, su trilogía sobre la convulsa historia china sigue siendo una buena introducción al tema.

Uno de los episodios más dramáticos de la sangrienta evolución política china da pie a una obra maestra de la literatura universal, La condición humana (1933), de André Malraux. El escritor francés, paradigma del intelectual comprometido, narra la matanza de comunistas que desencadenó Chiang Kai Shek en la ciudad de Shangai en 1927, con el objetivo de purgar al partido Kuomitang y de adueñarse del movimiento nacionalista.

El enclave inglés de Hong Kong originó una nada despreciable saga de bestsellers , entre los que sobresalen Tai-pan, de James Clavell (el célebre autor de la reeditada Shogun , sobre Japón), y las novelas históricas de Timothy Mo.

La figura controversial de Marco Polo –de quien aún se sospecha que imaginó y no vivió sus increíbles travesías– ha inspirado libros como El viajero, de Gary Jennings, y El turno del escriba, de las argentinas Graciela Montes y Ema Wolf (Premio Alfaguara del 2005).

En ese mismo rubro, Gavin Menzies sostiene la hipótesis de que el almirante Zheng He es el verdadero descubridor de América. Tal y como se narra en 1421: El año que China descubrió el Nuevo Mundo , la flota del emperador Zhu Di, constructor de la Ciudad Prohibida de Pekín, realizó el primer viaje de circunnavegación hasta los confines del mundo conocido por Oriente.

Joya de bolsillo. En el extremo de estas extensas obras épicas se encuentra “una pequeña maravilla”, como llamó la crítica a Historias de Pekín, de David Kidd, aparecida en reciente edición de bolsillo. Kidd, un especialista estadounidense en cultura china, vivió en Pekín dos años antes y dos años después de la revolución comunista y de la llegada de Mao Tse-tung al poder (1949).

Durante ese periodo se casó con la hija de uno de los clanes más antiguos y ricos de China y residió en una mansión señorial de 400 años, llena de antigüedades Ming que terminaron en un aserradero o en una fundición.

Desde esta perspectiva, Kidd es un testigo excepcional del fin de una época, de la extinción de la cultura tradicional y de las viejas costumbres, y del surgimiento, aún incipiente, del nuevo orden maoísta y de los primeros indicios del terror. En mínimos hechos cotidianos, la familia Yu sufre la agonía de un mundo milenario y de la casa que llegará a ser la residencia oficial del general Lin Biao, designado sucesor de Mao antes de caer en desgracia y desaparecer en un sospechoso accidente aéreo.

Revolución cultural. La familia Yu es uno de los escasos vestigios del pasado que sobrevivió al “agosto sangriento” de 1966, fecha en la que Mao lanzó la “Gran Revolución Cultural Proletaria” con un llamado a exterminar todo lo viejo y cualquier cosa que recordara a la China precedente, fueran seres humanos, clases sociales, monumentos históricos o naciones ocupadas –como ocurrió con el Tíbet–.

En las últimas dos décadas, conforme China se convirtió en el milagro económico que es ahora, y emergió el proyecto de sociedad de Deng Xiaoping, Occidente descubrió los acontecimientos siniestros de la revolución cultural y otros episodios ocultos del terror maoísta. Este es el tema de una serie de testimonios, autobiografías, estudios y novelas que, en su mayoría, están escritos en idiomas de adopción –en particular en inglés– y siguen prohibidos en China.

El más relevante es el libro de memorias Cisnes salvajes: Tres hijas de China , publicado en inglés en 1991 por Jung Chang, quien además es coautora de la biografía más importante escrita hasta el momento sobre el fundador de la República Popular China, el impresionante volumen Mao: La historia desconocida .

Jung relata su drama personal a la manera china: tres generaciones de mujeres, su abuela (concubina de un emperador), su madre y ella misma, sirven de hilo conductor de 80 años de acontecimientos que median entre el derrumbe de la China imperial y el genocidio de la revolución cultural.

Mao: La historia desconocida se encuentra en un registro completamente diferente del anterior, pero también se lee como una novela. Esta biografía es el resultado de una década de investigación exhaustiva de Jung y de su esposo, el historiador inglés Jon Halliday, y se sustenta en miles de entrevistas directas, documentos inéditos, archivos públicos y privados y materiales confidenciales. Si bien es imposible resumir el contenido de más de mil páginas, quizá lo más interesante sea la luz que arroja sobre algunos episodios confusos de la revolución cultural, como la pugna entre Mao y el jefe del ejército, el mariscal Lin Biao, la fuga de este de China y el misterioso accidente de aviación en el que murió, el 13 de septiembre de 1971, en un páramo de Mongolia.

Nuevos novelistas. Entre los novelistas recientes, el más notable es Han Ji, de expresión inglesa, autor de novelas excepcionales, como La espera y Despojos de guerra , todas traducidas. Despojos de guerra cuenta la guerra de Corea y la Guerra Fría desde lo profundo del corazón.

También disponibles en español son Lulu Wang, quien escribe en holandés (conocida por El teatro de los lirios ), Chi Li (autora de Triste vida ) y Diane Wei Liang (y sus novelas policíacas El ojo de jade y Mariposas para los muertos ).

El último escándalo literario lo protagonizó Wei Mei, quien ha vendido millones de ejemplares en ediciones clandestinas de sus obras censuradas en China. Zhou Wei Hui (famosa por Shangai Baby y Casada con Buda ) y Diane Wei Liang (ambas, traducidas al español) son las novelistas de la China globalizada y del impacto brutal de la modernidad sobre una sociedad que sobrevivió a todas las catástrofes del siglo XX.

Suplemento Áncora. periódico La Nación 17 agosto 2008.

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