La Biblia palabra de Dios en la historia humana (6)
ii) Análisis estructural.
Cuando se escribe un texto se respetan ciertas reglas (Por ejemplo, no es lo mismo escribir un cuento o una carta, o una poesía) En este análisis no nos salimos del texto. Aquí no interesa la intención del autor ni el sentimiento que el texto nos genera, siendo esta la principal ventaja de este método. El estudio bíblico resulta enriquecido.
Vamos a ver algunos detalles de este análisis en el siguiente aparte que vamos a denominar: herramientas básicas para el estudio de la Biblia.
Herramientas básicas para el estudio de la Biblia.
1) primer contacto: se lee el texto y se señalan nuestras reacciones personales (lo que nos gusta, nos disgusta, nos extraña) aquí, el texto nos ayuda a descubrirnos a nosotros mismos. Es el plano subjetivo.
2) el estudio del texto: Aquí comienzan a usarse los métodos Análisis literario e histórico y Análisis estructural
2.1: el propio texto: se señala al texto, de ser necesario con lápices de color. Se observan las palabras o expresiones que se repiten, las que se corresponden y las que se oponen (Siempre pensamos por diferencias).
Deben observarse las personas u objetos, lo que hacen, lo que dicen, lo que pasa.
Deben verse los lugares, los desplazamientos: ¿Hay lugares ligados a un personaje o idea?
Debe ponerse atención a los tiempos de los verbos.
Buscar lo que pasa en el texto: ¿Cómo se pasa del principio al final del texto?, ¿Hay alguna transformación: de un objeto, de una persona, cómo se produjo, fue por etapas, gracias a qué o a quién se dio?
Hay que recordar que un relato comienza con una necesidad y termina cuando esa necesidad se satisface. En el relato se señalan las etapas por las que se pasó y, los obstáculos que se tuvieron que superar. Los personajes u objetos pueden conjuntarse en seis categorías que se relacionan:
Emisor + objeto + destinatario.
Auxiliar + sujeto + oponente.
Se ubican los elementos que conforman el texto y que le dan sentido.
2.2 el texto en su contexto: ¿Cómo se une el texto que se estudia con el capítulo o el libro al que pertenece? ¿Qué lugar ocupa el versículo en el capítulo y el capítulo en el libro (¿Qué hay antes o después del versículo o el capítulo?)? ¿Qué novedad aporta?
2.3 el texto situado en su época: ¿En qué época se escribió el texto?, ¿Cuál era la situación del autor y el pueblo en aquella época?, de acuerdo a la época ¿Hay palabras o expresiones con un sentido particular?, ¿Cuál es el género literario del texto?, ¿hay textos parecidos de esa época en la Biblia o fuera de ella?, ¿se recogen otros temas de la Biblia?, ¿Añade algo?, ¿Cómo ilumina un texto del Nuevo Testamento un texto del Antiguo?
En el caso de los evangelios: deben verse los textos ubicados en los márgenes o a veces están ubicados como notas al pie de página (Un ejemplo del primer caso es La Nueva Biblia de Jerusalén: revisada y aumentada. Un ejemplo del segundo caso es La Biblia de Estudio Dios habla hoy.), estos textos deben compararse y señalarse parecidos y diferencias y ver cómo estos nos ayuda a comprender el texto.
¿Cuál comunidad produce el texto, a qué comunidad se dirige?, ¿A qué tema responde el texto?
Como puede verse, en este paso se aplica con gran profundidad el método histórico y es la etapa en la que se deben leer las introducciones y notas de la Biblia. No es ocioso repetir, que si no se tiene, debe irse pensando en acceder a una buena Biblia de estudio. Inclusive, de ser posible, es positivo consultar un buen comentario bíblico (Este último caso es opcional, puesto que un comentario bíblico, por lo general es muy caro y con una buena Biblia de estudio, se puede suplir dicho comentario)
En este paso no debe olvidarse la pregunta: ¿Por qué se quiso escribir ese relato o porqué se quisieron recoger determinadas palabras?
3) verificación.
3.1) leer el texto: ¿Qué mensaje deja el texto en la fe?
Pues bien, luego de este largo paréntesis, volvemos a la lectura en actitud de oración. Este paréntesis lo hemos hecho para que nuestro paciente lector o lectora sepa que es importante conocer este instrumental para llegar a escuchar verdaderamente la Palabra de Dios: el mejor lector de la Biblia, es el mejor escucha de la Palabra.
La Biblia nos interpela y exige una respuesta. La primera contestación es escuchar la Palabra y obedecer su mensaje. La lectura de la Biblia hecha oración implica: disponibilidad, humildad y respeto.
La escucha de la Palabra debe darse con amor. Sin el amor el conocimiento no es posible.
La Biblia debe leerse todos los días y puede, y debe orarse con ella. Así se concreta el diálogo entre el ser humano y Dios. A Dios le hablamos en oración, y lo escuchamos por medio de la Biblia.
Para que la Biblia nos hable a lo más profundo de nuestro ser, debemos encomendarnos al Espíritu Santo. Él nos dará a conocer la plenitud de las verdades bíblicas.
Ya lo dijo San Agustín: “Leed la Biblia, porque en ella encontréis todo lo que debéis practicar y todo lo que debéis evitar. Leedla, porque es más dulce que la miel y más nutritiva que cualquier otro alimento”.
La lectura bíblica no debe quedarse en el plano intelectual, debe alcanzar el corazón. El mensaje bíblico debe vivirse. La Biblia es el libro de la vida. Su lectura debe convertirse en vida y en vida abundante.
Lo antes dicho es muy importante, el lector o lectora de la Biblia puede llegar a entender los textos, pero lo vital, es que el sentido de lo que dice la Escritura, se aprende partiendo de la fe.
La plenitud del mensaje bíblico, se entiende solo si se tiene fe, la misma fe de quienes escribieron la Sagrada Escritura. Solo de esta manera podremos observar nuestra vida con la misma mirada de los creyentes de aquellos tiempos.
Del mismo modo, así como Dios le habló a aquellas personas y comunidades, Dios nos puede hablar a nosotros y así podremos dar continuidad al plan de Dios.
Conclusiones.
1. La Biblia es un “libro de libros”, cuyos textos tienen orígenes y desenvolvimientos diferentes.
2. La Biblia es un texto eminentemente religioso, pese a la gran cantidad de información que contiene.
3. Las diferencias en la cantidad de libros en el Antiguo Testamento de las denominadas Biblias Católicas y Protestantes, es eminentemente histórica y no doctrinal, lo que favorece el diálogo ecuménico en lo referente a la Biblia.
4. Se habla en términos de Antiguo y Nuevo Testamento, en relación a la alianza sustentada en la ley (ley de Moisés) y la nueva alianza basada en Jesucristo respectivamente.
5. El Antiguo Testamento tiene base en la experiencia religiosa de Israel antes de la llegada de Jesucristo, donde juega un papel fundamental el monoteísmo. Queda claro que Dios escoge a Israel como pueblo con el objetivo de encarnar una colectividad santa y servidora de Dios, éste sería su Señor.
6. La Biblia no solo presenta la historia de Israel, sino que presenta la historia de Israel a la luz de la fe. esto quiere decir que la Biblia no muestra una historia objetiva, tal y como la entendemos, sino, que muestra la historia de este pueblo, bajo los lentes de la fe en Dios, por lo que se resalta la dimensión religiosa de este “Libro de libros”. Esta conclusión se confirma cuando vemos la sección de este trabajo llamado: los grandes momentos en la historia de Israel y las grandes etapas de lo descrito en el Antiguo Testamento. En la primera, se describe la historia objetiva y el desarrollo literario, en la segunda, esa historia se mira con los lentes de le fe en Dios. Para el creyente lo importante es mirar la historia a los ojos de la fe.
7. Muchos de los textos (Parte del Antiguo Testamento y los evangelios en el Nuevo), se basan en la reconstrucción de recuerdos, esto significa que en la escritura de los libros influye el marco cultural de los autores, sus sentimientos y su reflexión en la que se “encarna” la guía del Espíritu Santo. Esto refuta la idea de muchos creyentes que miran los libros “como descendidos del cielo”, sin contacto con la humanidad y cultura de sus autores y comunidades.
8. La etapa en la historia de Israel conocida como Diáspora, es importantísima para la fe en su Dios y en la composición de la Biblia. Esto, entre otras razones, porque permitió la expansión de la fe religiosa de Israel, permitió la traducción de las Escrituras del Antiguo Testamento al griego y ambas cosas ayudaron a la expansión y fortalecimiento posterior del cristianismo. Para los predicadores cristianos les era más fácil demostrar el mesianismo de Jesús si sus auditorios conocían las Escrituras de Israel y por otro lado, que lo que llamamos Antiguo Testamento estuviera traducido al griego, ayudó a los autores del Nuevo Testamento en la elaboración de su teología y Escritos.
9. Lo que se ha definido como el periodo intertestamentario es muy importante para el Cristianismo, esto por cuanto la esperanza mesiánica y las corrientes apocalípticas nutren el espacio y tiempo en el que se desenvuelve la vida de Jesús y sus seguidores. Basta observar el evangelio de Mateo para ver la influencia de la primera corriente (Esperanza mesiánica) y los relatos que se conocen como los del “fin del mundo” para ver la segunda (Corrientes apocalípticas) y claro está el libro de Apocalipsis.
10. Los textos del Nuevo Testamento muestran la dinámica de crecimiento, luchas y obstáculos de las comunidades de creyentes en Jesús. Para éstas, el señorío del nazareno, se concreta en su muerte y resurrección y ambas relacionadas con su opción de vida, como anunciador y signo del Reino de Dios.
11. La fuerza de la predicación de los cristianos tiene su ímpetu en la propia experiencia de ellos con Jesús. Más que una conclusión queda abierto el desafío de cómo experimentamos las y los creyentes a Jesús hoy, ya que de ello dependerá nuestra fuerza para evangelizar.
12. En lo que refiere al Nuevo Testamento, debe tenerse claro, que la conciencia por parte de sus seguidores, de Jesús como Ungido e Hijo de Dios, se dio gracias a la resurrección, ya que mientras estuvieron con él, no llegaron a comprender ni su persona ni su mensaje
13. La composición de los evangelios tiene que ver con tres actividades: la predicación, la celebración y la enseñanza. En éstas se van configurando las distintas imágenes de Jesús que quedan plasmadas en los evangelios. La reconstrucción de los eventos de la vida y obra de Jesús, varía, dependiendo de la comunidad que en ésta participa, de los temas que reflexionan y hasta el tiempo transcurrido entre los hechos y enseñanzas de Jesús y la redacción de los evangelios. Es por ello que no hay un solo evangelio sino cuatro (Poseemos las palabras y los hechos de Jesús interpretados por verdaderos testigos). Además, es por esta misma razón, que no se pueden reunir los contenidos de los 4 libros en una sola redacción. Inclusive, puede decirse que las comunidades de fe cristianas van construyendo su propio evangelio conforme van profundizando su relación con Jesucristo resucitado. Esto último, es posible porque los evangelios nos permiten conocer a Jesús con profundidad.
14. Por su formación y experiencia tanto de la Antigua alianza (Ley de Moisés) como de la nueva (Jesucristo) Pablo juega un papel fundamental, no solo en la expansión del Cristianismo, sino también en la reconstrucción de los recuerdos de las comunidades de fe sobre Jesús.
15. En el proceso de nacimiento y consolidación de las comunidades de fe, así como durante la redacción del Nuevo Testamento, se da un fenómeno importante: primero, era Jesús quien anunciaba la buena noticia, posteriormente, los apóstoles son los que proclaman a Jesús: el predicador se transforma en el predicado. Jesús que proclamaba la buena noticia, se convierte en la buena noticia.
16. Igualmente, Jesús está vivo en su comunidad, sobre todo, en la celebración de la “fracción del pan”. El hombre que actuó en la historia (El Jesús histórico), sigue vivo en la palabra escrita y predicada (El Cristo de la fe). En esta persona viva tiene fe la comunidad: la comunidad de fe cree en Jesucristo.
17. Súmese a la redacción de los evangelios las cartas escritas por Juan, Judas, Pedro, Santiago y otros discípulos a las múltiples comunidades cristianas. Los receptores de estas cartas son grupos más amplios.
18. Desde la óptica de la fe cristiana, la Biblia es un instrumento para buscar a Jesús. La Biblia es palabra de Dios que trasmite la vida, la Biblia es palabra de Dios en la historia humana. Dios nos habla de sí mismo por medio de aquellos que lo experimentaron, aquellos que fueron sus testigos.
19. Uno de los elementos sustanciales de la relación cristianismo – Biblia, tiene que ver con que, el Antiguo Testamento nos señala a la llegada de Jesús y el Nuevo Testamento, nos presenta la revelación plena de Dios, que alcanzará su punto máximo con el retorno de Jesús a la tierra.
20. Quienes siguen su senda espiritual con la Escritura como espada y la mirada puesta en Jesús, caminan hacia la resurrección. Este es el objetivo del andar espiritual. Para alcanzar el mensaje bíblico, debemos aproximarnos a la misma experiencia del pueblo donde se escribieron los textos.
21. La composición total de la Biblia conllevó varios siglos. En muchas ocasiones muchos de los textos que hoy tenemos por escrito, primero tuvieron vida de forma oral. Muchas veces en la redacción de un texto participaron muchas personas y comunidades.

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esto es una mierdo lo mejor es kreer en dios como yo creooo
uapa_gotica | 19-10-2008 - 16:39:32 GMT 1 #
esto es una mierdo lo mejor es kreer en dios como yo creooo
uapa_gotica | 19-10-2008 - 16:39:34 GMT 1 #