Bendita entre todos los ídolos
Más allá del fanatismo generado por María José Castillo, músicos profesionales hablan sobre el particular caso de la tica de moda.
Arturo Pardo
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Era viernes por la noche y María José ya no tenía campo en su agenda para salir con los amigos o pasarla tranquila en su casa. Sus planes, que alguien más había hecho por ella, no eran los de cualquier fin de semana: llegar al aeropuerto, ser asediada por la prensa y recibida por una horda de fanáticos que, descontroladamente, la elogiaba, gritaba y aplaudía, orgullosa e identificada por su participación en Latin American Idol. Sí, esa sería la tónica de aquella bulliciosa noche.
La joven herediana, prácticamente de un día para otro, se convirtió en una protagonista infaltable de todos los televisores de nuestro país. Cada miércoles y jueves, religiosamente, los aparatos nos cuentan cuál será el futuro de la tica en el programa transmitido por Sony Entertainment Television.
Medios faranduleros, restaurantes, heladerías y, principalmente, la compañía de telefonía estatal, le han sacado el jugo a la cantante y aprovechado su imagen para convertirla en un producto más del mercado. Rótulos en buses, spots televisivos y cuanto espacio publicitario existe le han dado exposición a María José (así, sin apellido) como nunca antes recibió algún otro artista nacional. ¿Será que antes no había salido de nuestras tierras una voz tan melodiosa y una intérprete tan carismática?
Más allá de los fervientes ticos que semana tras semana cuentan los minutos para empezar a mandar mensajes de texto como apoyo a la concursante herediana, nos dimos a la tarea de buscar a profesionales insertos en el medio musical y especialistas que nos explicaran el por qué del fenómeno María José.
La marca de un esfuerzo
No faltan los muchos costarricenses que babean y se les pone la piel de gallina cuando se les habla de la promesa tica en el Latin American Idol de este año. La fanaticada se ha puesto la camiseta y no ha dejado sola a María José en ningún momento.
¿Por qué? Según el analista cuantitativo Marco Cabrera, de la firma de investigaciones Vínculo, el fenómeno que ha provocado esta herediana no es de extrañar. “Ella se ha puesto en el ideal del Yo de muchos costarricenses como un referente de un ideal a aspirar. En los contextos de mercadeo las marcas que más capturan son las que cuentan historias. Si la vemos a ella como una marca, sobresale su historia de esfuerzo y la evolución que ha tenido en el programa. Ella cuenta historias y eso nos seduce, nos atrapa y nos entretiene”, explicó Cabrera.
Para el veterano músico Carlos Sanders (Swing en 4, Transfusión), la joven “ídolo” se ha convertido en un fenómeno de cuyos alcances no todos quieren escapar.
“La gente necesita esta clase de ídolos. Las chiquillas se están cortando el pelo igual que ella, que se ha convertido en un rostro muy peculiar. La prensa le ha dado todo el apoyo y la gente inclusive desde afuera está votando por ella. La gente está casada con el producto de ella”.
Un capítulo inédito
La sele y equipos futboleros locales han provocado asistencias masivas en un recibimiento de aeropuerto después de un triunfo en el exterior, pero quizás nunca antes una sola persona se había convertido en un foco de atención así de brillante como María José Castillo.
“Me agradó mucho ver que por primera vez se recibe a un cantante en Costa Rica como se le recibió a ella: como una verdadera estrella, pese a que ha habido mucha gente que se ha merecido lo mismo o más”, afirmó el nacional Jorge Castro, quien es productor musical, compositor y miembro de la academia de los Grammy.
Sobre lo mismo, Marco Cabrera dijo que “esta no es la primera vez que surge un talento de este tipo, la diferencia esta vez es el peso mediático que ha tenido ella en cuanto al asunto del mercadeo e imagen de marca”.
La fórmula de mezclar talento vocal, un entorno farandulero, abrir un servicio de telefonía celular, una acuciosa estrategia publicitaria y el padrinazgo de una poderosa industria disquera y televisiva parece que hasta el momento le ha dado réditos tanto al mercado como a los jóvenes involucrados en el programa.
“El éxito de ella corresponde a la estrategia que se planteó el programa Latin American Idol, cuyas reglas de juego son el resaltar a nivel continental a una figura desconocida con poca formación, en contraste con muchos artistas con años de carrera que la mitad del país ni siquiera conoce; un hecho insólito y casi único”, dice el crítico de música Alberto Zúñiga.
Ídolo o artista: esa es la cuestión
El negocio de Sony es redondo con Latin American Idol, igual ha sucedido con el del envío de mensajes por celular y los comercios que “regalan” votos a cambio de la compra de pizza, helados y demás promociones.
Eso, no obstante, no significa que la joven María José no sea talentosa; por el contrario, de su éxito semana tras semana la bola de nieve ha crecido conforme la tica se acerca a la final del seguido programa.
Sin embargo, las fuentes consultadas por este medio coincidieron en que es importante resaltar la diferencia entre un “ídolo” y un artista.
Para Zúñiga, la definición de Latin American Idol es “un karaoke de lujo, porque los jóvenes lo que hacen es llegar a cantar canciones de otros. Al final podría ganar no el mejor cantante sino el que tiene más llamadas”.
“Es indiscutible que María José tiene muy buena voz: ella ha estado en una plataforma gracias a la cual ha demostrado sus habilidades como cantante. Pero ella es una intérprete, no una artista, porque el programa eso no es lo que busca”, aseguró el prolífico cantautor Bernal Villegas.
“En el artista trasciende la técnica sobre si sos linda o feo, tenés que hacerle entender a la gente que no hay nadie como vos en el mundo. Ella puede cantar cualquier canción que estuviera en su registro pero tiene que inventar su personaje, que más allá de la forma de vestir es cómo piensa, cómo canta, por qué canta.”, añadió el experimentado roquero.
Para el trovador Humberto Vargas, quien ganó para Costa Rica la Gaviota de Plata en el Festival de Viña del Mar, la diferencia entre los ámbitos artista-intérprete se abre inclusive a dos mundos separados. “Muchos artistas nos hemos jalado el pellejo haciendo material original pero la música tiene muchas caras y ámbitos. María José es un muy buen ejemplo como intérprete. Cuando un artista lleva una canción a un festival, es otra cosa, ahí llevás originalidad”.
El mismo músico complementó que “ella no le debe nada a Costa Rica, todos estamos felices por ella, pero ella fue al concurso por sus propios méritos. Aquí no existe ninguna instancia que fomente este tipo de impulsos”.
Con relación a lo que puede pasar con la cantante en el futuro, todos los entrevistados coincidieron con el hecho de que Costa Rica tiene un techo muy bajo como para permitirle a ella hacer carrera sólo en su tierra natal.
“Espero que sepa guiarse, ella tiene toda una carrera por delante, pero es necesario que además tenga a los mejores productores y compositores”, dijo Villegas.
El productor Jorge Castro opinó que “sería muy importante que, si ella gana, negocie con Sony para que compositores nacionales tengamos la posibilidad de participar contribuyendo con música original”.
Zúñiga afirmó: “Lo justo y correcto es que ella se profesionalice y salga del país, a México o a los EE.UU. Que no se coma el cuento de que ya es una artista... para eso le falta mucho”.
El futuro de María José se sabrá cuando, por fin, se apague el tele.
priódico Vuelta en U. 1 octubre 2008.

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