¿Quién quiere una segunda Guerra Fría?
Shlomo Ben-Ami
Shlomo Ben-Ami, ex ministro de Relaciones Exteriores de Israel; es vicepresidente del Toledo International Centre for Peace. Autor de “Scars of War, Wounds of Peace: The Israeli-Arab Tragedy”.
TOLEDO, España. ¿Anuncia la guerra en el Cáucaso una segunda Guerra Fría? O bien, ¿se trata de una invitación de Rusia a Occidente a dar nueva forma al statu quo global que ha predominado desde el término de la primera Guerra Fría?
No hay dudas de que el ejército ruso no está preparado para una confrontación global con Occidente. La inteligencia rusa no solo fracasó en detectar la inminencia del ataque georgiano en Osetia del Sur, sino que el sistema de equipos electrónicos para la guerra y las mal equipadas tropas de tierra rusas parecían reliquias de la era soviética. En todo caso, una guerra no tiene por qué mostrar armas de última generación para transmitir un potente mensaje político. Después de todo, la influencia real de Estados Unidos (EE. UU.) en el mundo está decayendo, a pesar de que su ejército sea la máquina militar más sofisticada de la historia.
Al mostrar que EE. UU. ha perdido su monopolio del uso unilateral de la fuerza, y al invadir a uno de sus aliados –algo que ni siquiera la Unión Soviética se atrevió jamás a hacer– Rusia desafió abiertamente la pax americana que surgió tras la victoria estadounidense en la Guerra Fría.
El temor de Rusia. La guerra en Georgia no podría haber ocurrido si EE. UU. no hubiera manejado su hegemonía global de una manera tan desastrosa. EE. UU. entró en una calamitosa guerra en Iraq, perdió más de una oportunidad de dialogar con el régimen revolucionario de Irán, presionó para que una inacabable ampliación de la OTÁN llegara a las puertas de Rusia y, arrogantemente, hizo caso omiso de las protestas rusas contra el despliegue de defensas antimisiles en Europa del Este. Con el pretexto de la “guerra contra el terrorismo”, EE. UU. activó el temor de Rusia a verse cercada, por medio de su penetración militar en países como Afganistán, Pakistán, Uzbekistán, Kirguistán, Kazakistán y Tayikistán. En su afán por contrarrestar lo que ve como una estrategia hostil de EE. UU. de crear “Cubas” estadounidenses a su alrededor, el Kremlin está promoviendo alianzas con la Cuba de Raúl Castro y la Venezuela de Hugo Chávez.
En el Oriente Próximo, Rusia está haciendo todo lo que puede para recuperar algunos de los bastiones que tenía en el pasado, con el fin de evitar que EE. UU. sea el único actor global con presencia en la región. La reciente visita del presidente sirio Bashar al-Assad a Moscú, es una clara manifestación del potencial de renovar esa alianza. Rusia sigue poniendo obstáculos a las propuestas estadounidenses de sanciones contra Irán, ha firmado con esa nación cuantiosos contratos energéticos y está a punto de vender sistemas aéreos avanzados, cuyo fin es frustrar un posible ataque israelí o estadounidense. De manera similar, los rusos han perdonado gran parte de la deuda de Iraq y acordado lucrativos negocios para la perforación petrolera.
Potenciales gatillos. Una de las víctimas del unilateralismo estadounidense tras la Guerra Fría ha sido la alianza transatlántica. El impulso de EE. UU. de ampliar la OTÁN no es compartido por todos sus aliados, y Europa no está de ánimo para seguir las acciones del impulsivo Presidente de Georgia y ser arrastrada por los antiguos Estados soviéticos del Báltico y Polonia a una confrontación con Rusia. Europa, que depende del abastecimiento energético ruso, no está preparada para una nueva Guerra Fría, y su alternativa al petróleo ruso, Irán, no es del gusto de los estadounidenses.
Claramente, volver a una estrategia de Guerra Fría no beneficiaría a Occidente. Las amenazas de expulsar a Rusia del G-8 y mantenerla excluida de la Organización Mundial de Comercio (OMC) solo aumentarán su sensación de aislamiento, fortalecerán su autoritarismo y la empujarán al papel de una potencia revolucionaria anti- statu quo en la vieja esfera de influencia de la Unión Soviética, y más allá. Las minorías rusas que todavía esperan ser “rescatadas” en Ucrania, los Estados bálticos y Moldavia son potenciales gatillos del neoimperialismo de Rusia. Sin embargo, como potencia abrumada por demasiados problemas internos y una sensación crónica de inseguridad a lo largo de sus vastos y peligrosamente despobladas fronteras, a Rusia tampoco le puede interesar una segunda Guerra Fría. No obstante su reciente acuerdo con China sobre la demarcación de sus fronteras, Rusia nunca puede estar segura de las intenciones últimas de China, como una colosal potencia, hambrienta de materias primas para su economía en auge y de espacio de habitación para su enorme población.
Crisis rusa. Como lo ha demostrado la guerra en el Cáucaso, la economía global no ofrece una garantía infalible contra la guerra. Pero una cosa es asumir un riesgo calculado, como los rusos hicieron con razón al suponer que Occidente no iría a la guerra en Georgia, y otra cosa es que poner en peligro sus colosales ganancias económicas de los últimos años en una confrontación abierta con Occidente.
De hecho, la guerra en Georgia ha hecho que Rusia se encuentre en la crisis financiera más grave desde su casi bancarrota de 1998; perdieron 17.000 millones de dólares en fuga de capitales en apenas una semana. La bolsa de valores Moscú perdió un 15% de su valor en agosto, y el banco central de Rusia proyecta una baja del 25% de las inversiones extranjeras este año. Rusia debe buscar una asociación estratégica con EE. UU., y este debe entender que cuando está excluida y se la convierte en un paria, Rusia puede ser un importante saboteador global. Ignorada y humillada por EE.UU. desde el fin de la Guerra Fría, Rusia necesita integrarse a un nuevo orden mundial, que respete sus intereses como potencia que vuelve a surgir, no una estrategia de confrontación antioccidental.
periódico La Nación 7 septiembre 2008.

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del.icio.us
Un buen articulo, solo hare 2 observaciones muy importantes, pues parece ser que los occidentales no llegamos a entender la idiosincracia de un pais como Rusia.
1..Todo politico, analista o periodista occidental, siempre tienen la mala costumbre de poner de relieve los " Multiples problemas internos " de Rusia, mi pregunta es, ¿a que multiples problemas se refieren?, hasta donde yo he investigado, son solo 3 problemas internos los que padece este pais, estos son: el terrorismo (aliadas a la mafias urbanas), los servicios de salud publica incluyendo los programas de seguridad social, y la alta tasa de desempleos que aun existe en el pais; ahora bien, podria nombrar el problema de la natalidad en su poblacion, pero en ese asunto, se puso en marcha un programa gubernamental, que ya empezo a dar muy buenos frutos. Mi pregunta ahora es, ¿ son esos los multiples problemas internos de Rusia? que yo sepa, el terrorismo, y problemas de deficit en salud publica y altas tasas de desempleo hay en todas parte del mundo, incluyendo los paises occidentales, hasta el mismo gobierno Norteamericano padece de esos problemas, en menor grado, claro esta, pero los padece.
2..Los occidentales tenemos otra muy mala costumbre al poner en tela de juicio, a los gobernantes rusos, aduciendo el descontrol sobre sus fuerzas armadas, puedo certificar con propiedad, que uno de los paises con mayor control sobre sus fuerzas armadas, es precisamente Rusia, de manera que, no subestimos a los dirigentes rusos, para muestra un boton; cuando estallo la guerra en el caucaso en la madrugada del 8 de agosto del 2008 entre Georgia y Rusia, participo junto a las tropas federales rusa, varios destacamentos del famoso BATALLON CHECHENO, formadas por tropas exclusivamente oriundas de chechenia, (incluyendo guerrilleros arrepentidos) de las cuales varios de estos participaron contra las tropas federales rusas, en las guerras del año 1994-1999. Los rusos podran tener todo estos problemas internos que acabo de mencionar, como los demas paises del mundo, pero cuando se trata de defender la soberania o los intereses de su patria, ninguna nacion se compara a ellos, ninguna otra poblacion en el mundo a demostrado ser tan leal a su patria como lo son los rusos, ellos prefieren morir con dignidad dejando de lado SUS INTERESES PERSONALES, todo por su patria, muchos habitantes de otras regiones del mundo no tienen idea lo que es lealtad a su patria, es lamentable ver a una superpotencia como los EEUU, poseer una enorme cantidad de soldados mercenarios, que luchan solo por dinero, mas no por amor asu patria, sino por amor al dinero.
De manera que, debemos tener cuidado al aseverar el eterno mito que muchos analistas, periodistas y politicos occidentales, aplican a Rusia como el sinonimo del descontrol, desorden, caos, problemas internos, etc etc, esos males, hace mucho tiempo que se esta combatiendo con mucho exito, ES FACIL OPINAR DESDE UN ESCRITORIO EN BASE A LOS REPORTES NOTICIOSOS..OTRA COSA MUY DISTINTA ES OPINAR DESDE EL LUGAR DE REFERENCIA, VIVIENDO MAS DE 40 AÑOS EN ESTE PAIS. NUNCA SUBESTIMEMOS A LOS RUSOS, APRENDAMOS DE LAS EXPERIENCIAS PASADAS, QUE SOLO LA HISTORIA SE ENCARGARA DE HACERNOS RECORDAR.
El Neutral | 05-06-2009 - 22:03:50 GMT 1 #