Renace el cine centroamericano
Largometrajes Buenas y premiadas producciones ya hacen historia en el istmo; Costa Rica encabeza la lista
María Lourdes Cortés | marialcortes@correo.co.cr
“Me siento como el pequeño de la clase ya que en esta edición he competido con directores que admiro y me gustan”, explicó –con la timidez que lo caracteriza– el guatemalteco Julio Hernández Cordón al recibir el premio a la mejor película latinoamericana en la edición 56.° del Festival Internacional de Cine de San Sebastián (España), uno de los cinco más importantes del mundo.
El año pasado, Gasolina (2008), la ópera prima de Hernández, ya había ganado tres premios para el apoyo a su posproducción, pero él jamás pensó que se llevaría el máximo galardón ya una vez finalizado el filme.
Exactamente hace cuatro años, fuimos a presentar Cinergia a San Sebastián, y preguntamos directamente a productores, exhibidores y distribuidores si eran capaces de nombrar un solo título de cine centroamericano: el silencio fue absoluto. Hoy, cuatro años más tarde, este filme guatemalteco le gana a 14 películas de Uruguay, Argentina, México, Brasil, Colombia y España, así como a coproducciones con Francia, Alemania y hasta Corea del Sur.
Potencial. Gasolina es una road movie sin destino: tres adolescentes se dedican a robar gasolina para salir por las noches a dar vueltas sin rumbo. Fricciones en el grupo ponen a prueba su amistad, a la vez que los enfrenta con la realidad. La cinta simboliza la ausencia de puntos de referencia para una parte de la juventud contemporánea; de paso, nos lleva en un trip onírico en el que solamente cuenta el movimiento –alimentado por la ‘gasolina’– y no el destino.
Sin embargo, Hernández no es el único en sorprender durante este año en el ámbito internacional. El camino (2008), de Ishtar Yasin, sobre la migración entre Nicaragua y Costa Rica, ha obtenido seis premios y se ha presentado en los festivales más prestigiosos del mundo, como Berlín y Cannes.
Es evidente que el audiovisual centroamericano vive un auge nunca antes logrado. Especialmente en el campo del largometraje de ficción, se empieza a ganar reconocimientos internacionales de importancia, lo cual hace indudable el hecho de que a nuestra cinematografía no le falta talento. Lo que necesitamos es una concientización de su importancia, de su potencial como industria de parte de inversionistas, políticos y público.
En los años 60 y 80 tuvimos una producción intensa y con premios de importancia, pero –sin menospreciar la calidad de ciertas obras– eso se debía en buena parte al momento histórico: lucha por el canal de Panamá, triunfo de la revolución sandinista, guerra civil en El Salvador y Guatemala. Los ojos del mundo estaban puestos sobre el istmo –éramos una región en la agenda periodística- y había mucha ayuda extranjera para la producción cinematográfica.
Energía. Una vez que vino la paz, el apoyo se acabó, y nuevamente cada director debió jugársela como pudo. Un caso emblemático fue el de Óscar Castillo, con Eulalia (1987), quien hipotecó su casa para poder realizarla. Lo más insólito fue que, durante los años 90, sólo se registró un largometraje de ficción: El silencio de Neto (1994), de Luis Argueta.
No obstante, entre el 2001 y el 2008 podemos contabilizar 25 largometrajes realizados en el istmo: 17 ya estrenados y ocho en etapa de posproducción.
Por ejemplo, Nicaragua lleva veinte años sin verse reflejada en pantalla grande, y La Yuma , de Florence Jaugey, ya tiene su primer corte de edición. Ese filme trata sobre una joven que encuentra, en el boxeo, una salida para su marginalidad. En su barrio pobre, los pandilleros luchan por el control de la calle; en su hogar, el desamor es la regla del juego. El ring , la energía y la agilidad de los pies y las manos son sus sueños y únicas opciones. De nuevo aparecen el abandono, la violencia y la marginalidad; no obstante, la fuerza y la lucha de la Yuma le dan una luz de esperanza al filme.
Lo mismo sucede con Panamá, que no cuenta con largometrajes desde hace cuatro décadas y que espera pronto el estreno de Chance , de Abner Benain, una “comedia macabra tropical” ya que trata de dos empleadas domésticas que toman la casa de los patrones. Si bien es una historia real, sucedida en el Brasil, el director quiso darle un tono jocoso y caribeño.
Cruces y caminos. El Salvador tampoco ha tenido largometrajes de ficción desde los años 70, pero, este año, una película sorprendió al público: Sobreviviendo Guazapa , de Roberto Dávila. El filme llenó las salas de cine y se convirtió en objeto “pirateado” con un costo de un dólar, al día siguiente de su primera exhibición. Fue estrenada en once salas y recaudó $37.000 en el primer fin de semana, con lo que superó las películas hollywoodenses del momento.
Esa cinta cuenta la historia de un guerrillero y un soldado. Ellos cruzan sus vidas al encontrar a una niña que se perdió cuando huía de un enfrentamiento en el cerro de Guazapa. El contexto es la época del conflicto (1980-1992), aunque la propuesta no es política sino centrada en la hermandad y la guerra fratricida. Sin embargo, la mayoría de los críticos le encontró un “contexto equivocado”, una “visión ideológica de derecha” y una tergiversación de la historia, a lo Hollywood.
Otro filme que tocó el tema reciente de la guerra civil fue Las Cruces, poblado próximo (2005), del guatemalteco Rafael Rosal, en el que la selva es el escenario de la guerra. Una escuadra comandada por un hombre llamado Camilo e integrada por seis hombres y una mujer, deciden proteger el poblado de Las Cruces, próximo a ser arrasado por el ejército. Los indígenas no saben si confiar en este grupo de jóvenes o si huir. El grupo mismo entra en importantes contradicciones, y el argumento objeta el sentido de la guerra para los distintos actores beligerantes.
Con Las Cruces , Guatemala ha realizado seis largometrajes en este lapso. Dos son adaptaciones literarias: Lo que soñó Sebastián (2003), de Rodrigo Rey Rosa, y Donde acaban los caminos (2003), de Carlos García Agraz, sobre la novela de Mario Monteforte Toledo. Un año antes, Luis Argueta realizó Colect call (2002), parodia de las dificultades de la producción audiovisual en Centroamérica y el “sueño americano”.
También en Guatemala, Elías Jiménez filmó un díptico: La casa de enfrente , sobre la corrupción política, la prostitución y el problema de las “maras”, y VIP. La otra casa , sobre un funcionario connotado que cae en la cárcel. Ambas películas lograron una extraordinaria acogida por parte del público.
Imparables. Honduras produjo tres filmes durante el 2003: Almas de la medianoche , de Juan Carlos Fanconi, película de terror criollo que mezcla leyendas autóctonas y zombis; Anita, la cazadora de insectos , de Hispano Durón, una sátira de las aspiraciones de la clase media; y No hay tierra sin dueño , obra póstuma del cineasta Sami Kafati. Esta última tardó 17 años en realizarse y se exhibió en los festivales de Cannes y Tribeca.
Costa Rica es el país que más ha producido, con 13 películas rodadas entre el 2001 y el 2008.
Esas cintas van desde la “travesura” de Miguel Gómez, El cielo rojo, de bajísimo presupuesto, hasta Del amor y otros demonios , de Hilda Hidalgo, adaptación de una novela de García Márquez en coproducción con Colombia. Óscar Castillo, Andrés Heidenreich, Maureen Jiménez, Mauricio Mendiola, Esteban Ramírez, Ishtar Yasin, Miguel Gómez, Isabel Martínez, César Caro, Francisco González y Hernán Jiménez también han rodado películas nacionales.
El público quiere ver historias propias en la pantalla, y la producción audiovisual en la región es imparable. Gracias a presupuestos más flexibles, al desarrollo del sector y al creciente apoyo de los Estados, en el futuro inmediato veremos muchas otras películas centroamericanas.
LA AUTORA ES HISTORIADORA DEL CINE CENTROAMERICANO. SU LIBRO MÁS RECIENTE ES ‘LUZ EN LA PANTALLA: CINE, VIDEO Y ANIMACIÓN EN COSTA RICA’
Suplemento Áncora. periódico La Nación 5 octubre 2008.

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del.icio.us
Ho como estan nos gustaria invitarlos apartisipar en el festival internacioanl de cine de Broadway 2010, y tambien saber si distribuyen cine ustedes y donde lo hacen?
Gracias
Emilio Vega
213 989 1595
www.arcodeltriunfo.com
Broadway international film festival | 23-09-2009 - 00:52:38 GMT 1 #