Viaje al centro del edén
Transatlánticos Un libro publicado en España reúne cuentos recientes de catorce autores nacionales
Carlos Cortés | carloscortes@racsa.co.cr
Hace dos meses nos encontramos con la sorpresa de ver la antología Cuentos del paraíso desconocido. Anto-logía última del cuento en Costa Rica , ya publicada, en la Feria del Libro de Madrid. Sentimos entonces que, por primera vez en décadas, la narrativa costarricense ocupaba un lugar que le correspondía.
Un año antes, Miguel Albero, escritor y consejero cultural de la Embajada de España en Costa Rica, buscaba un editor para proponerle un proyecto de similares características cuando, providencialmente, sin que mediase nada más que la telepatía cibernética, o la suerte, llegó la propuesta del gaditano José Manuel García Gil de emprender una antología para la colección Calembé del Ayuntamiento de Cádiz; y no habría salido tan bien si se hubieran puesto de acuerdo de antemano.
Este volumen responde al interés de conmemorar en el 2010 el bicentenario de las Cortes de Cádiz, así como a la creciente curiosidad que despierta Costa Rica entre el turismo europeo; pero es indudable que la narrativa costarricense vive su momento más estimulante, perturbador y heterogéneo desde la década de 1940.
Lo dice mejor que nadie Lev Tolstói al principio de Anna Karénina : “Todas las familias felices se parecen entre sí. Cada familia infeliz, en cambio, tiene su propia manera de ser”.
Calembé es una colección especializada en el cuento iberoamericano y es el resultado de la colaboración entre el Ayuntamiento de Cádiz y Algaida, editorial quizás poco conocida en Costa Rica, pero que es una de las más importantes y comprometidas en España con la publicación de narrativa contemporánea.
Cuentos del paraíso desconocido es el primer panorama de la narrativa costarricense actual publicado en castellano en los últimos 20 años, al menos desde Para no cansarlos con el cuento (de Rodrigo Soto, Vernor Muñoz y quien suscribe, 1989, EUCR). Por lo que sabemos, es la segunda antología que se ha editado en España.
El volumen ofrece muchas sorpresas, incluso para el lector nacional; la primera de ellas es presentar autores entre los 38 y los 57 años, todos en plena producción y algunos aún considerados escritores emergentes, nunca antes incluidos en una compilación de esta magnitud.
Tal es el caso de Guillermo Fernández, hasta hace poco más conocido como poeta, y de narradores como Sergio Muñoz, Jessica Clark y Catalina Murillo, quienes empezaron a publicar en este siglo. También es significativa la inclusión de Alexander Obando, Adriano Corrales y Alfredo Aguilar, a veces puestos al margen.
Antecedentes. Hasta ahora, el único antecedente en España de la antología es Cuentos costarricenses, de María Lourdes Cortés (Editorial Popular, Madrid, 2001), quien también realizó en francés Déluge de soleil. Nouvelles contemporaines du Costa Rica , para la UNESCO (París, 1997).
Ambas propuestas recogían la obra del gran cuentista de la primera mitad del siglo XX, Carlos Salazar Herrera, y de narradores posteriores, como Carmen Naranjo, Fernando Durán Ayanegui, Myriam Bustos y Alfonso Chase.
Las antologías nacionales más recientes han sido genéricas (la excelente Narradoras costarricenses, de Willy O. Muñoz, 2006, EUNED) o temáticas (la serie de la editorial Lumbre del Taller de la Palabra).
Jézer González se detuvo inexplicablemente en 1970 cuando realizó su Antología del relato costarricense (EUCR, 2000), dejando en el limbo a autores fundamentales como Quince Duncan, Gerardo César Hurtado y Myriam Bustos Arratia, no seleccionados en el país en los últimos 30 años.
Por su parte, Chase ha pospuesto la esperada actualización, con autores nacidos entre 1900 y 1950, de la canónica y aún indispensable Narrativa contemporánea de Costa Ri ca (MCJD, 1975).
A pesar de todo ello, nuestra narrativa ha estado bien representada en antologías regionales; entre ellas, la más importante es McOndo (Mondadori, 1996), que se considera el inicio de la narrativa latinoamericana del siglo XXI, y que incluye “Sólo hablamos de la lluvia”, de Rodrigo Soto.
En el 2002, en España se publicaron Los centroamericanos y Pequeñas resistencias 2. Antología del cuento centroamericano contemporáneo , con una selección representativa de Costa Rica.
Narrativa viva. García Gil se decanta por una muestra de la narrativa novísima, como lo indica en el subtítulo, por lo que acepta el riesgo de excluir a algunos de nuestros grandes cuentistas, como Carmen Naranjo y Myriam Bustos, a cambio de ofrecer al lector otros nombres que pueden llegar a serlo.
Algunos echamos de menos a ciertos escritores, como es normal en toda selección, pero se trata de una apuesta válida y consistente.
La tarea no fue fácil si se toma en cuenta que hay unos 60 narradores nacidos después de 1950 con al menos un libro publicado (según se desprende del índice bibliográfico que preparé para mi ensayo La gran novela perdida. Historia personal de la narrativa costarrisible ).
Una tercera parte de aquellos narradores tiene una o más colecciones de relatos, y una media docena son cuentistas consolidados, consagrados al género (como Rodrigo Soto, Uriel Quesada, Linda Berrón y José Ricardo Chaves).
No todas las narraciones incluidas tienen la misma calidad, es cierto, pero es indiscutible que la selección refleja tanto el aquí y el ahora de la narrativa costarricense en la primera década del siglo XXI, como las complejas relaciones textuales que la literatura teje, desteje y entreteje con lo real.
La antología ‘Cuentos del paraíso desconocido’ se vende exclusivamente en la Librería Nueva Década, San José (teléfono 2225-8540).
Suplemento Áncora. periódico La Nación 24 agosto 2008.

Meneame
del.icio.us