Los bisontes atacan de nuevo
Cortometrajes La muestra anual del grupo Bisonte reveló el ingenio de la joven narrativa audiovisual del país
María Lourdes Cortés | marialcortes@correo.co.cr
Son bovinos y variopintos; cada vez crecen más y cuando se juntan son capaces de reunir manadas de 600 espectadores. Nos referimos al colectivo de jóvenes cineastas Bisonte, a su trabajo y sobre todo a su reciente presentación en el cine Magaly los pasados 25 y 26 de agosto.
Sus integrantes han ganado premios en la Muestra de Cine y Video Costarricense, en la Muestra de Video Joven e incluso uno de sus trabajos ( Recuerdo prestado , de Iván Porras) fue seleccionado en el 2007 entre 450 cortometrajes latinoamericanos para ser transmitido por el canal internacional AXN.
“¿Por qué se llaman ‘bisontes’?”, se preguntarán algunos. El bisonte es el animal más representado en las pinturas rupestres de Altamira, las primeras imágenes realizadas por el ser humano. Es un buen nombre, ya que enlaza tradición con actualidad.
Prolíficos. El colectivo está integrado por realizadores jóvenes, estudiantes o egresados de la de la Universidad de Costa Rica, donde empezaron a experimentar con la cámara, la estética e las ideas novedosas. Con Retrovértigo (2003), de Nicolás Pacheco, salieron a la luz pública y no dejan de sorprender desde de entonces.
Aparte de Recuerdo prestado , de Porras, el año pasado también destacaron las ficciones Ariel , de Nicolás Pacheco; Cazando a Kurosawa , de Carlos Benavides; y ¿Cómo se resuelve un cubo rubik? y La alcoba , de Andrés Campos. Pietro Bulgarelli se encarga de componer casi toda la música de los trabajos, lo que enriquece los audiovisuales.
Actualmente, el grupo experimenta un éxodo positivo, ya que muchos de sus integrantes salieron a perfeccionar sus estudios al extranjero: Nicole Maynard, Marcela Esquivel y Marcos Machado se unieron a Ariel Escalante y Carlos Benavides en la Escuela Internacional de San Antonio de los Baños (EICTV), en Cuba; Nicolás Pacheco realiza estudios en la Tisch School of the Arts, en Singapur; Mariana Murillo estudia producción en la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid, España; y Andrés Campos está en Buenos Aires, Argentina, en el Centro de Formación Profesional, de SICA.
Estos viajes de estudio enriquecieron la variedad de temas, los contenidos y las sensibilidades que exhibieron en su segunda muestra anual en el cine Magaly.
Diversidad. Además de la proyección de los últimos cortometrajes, la reciente muestra se enriqueció con la visita de especialistas que impartieron talleres, colaborando así con la profesionalización del medio. Como ya es su costumbre, el colectivo también presentó trabajos de jóvenes invitados.
Entre las obras del colectivo se destacaron dos cortos de Pietro Bulgarelli: Dos kilos , así como Y que tenga usted unas buenas noches doña Digna, en codirección con Alonso Víquez. Dos kilos (2007) es una metáfora del desamor. Un carnicero recibe una llamada que le dispara el siguiente recuerdo de abandono y traición. Una clienta, tentadora y de belleza espectacular, ingresa a la carnicería y le solicita “dos kilos de corazón de cerdo”. El hombre despacha el pedido y la cámara se deleita en mostrarnos los cortes. La mujer mete la carne en su minúscula cartera de fiesta y se marcha, mientras vemos que del pecho del carnicero mana sangre abundantemente.
Y que tenga usted unas buenas noches doña Digna (2008) plantea el problema de la violencia sexual y de la indiferencia colectiva ante ella. La empleada doméstica de doña Digna –quien teje en su sillón de vieja solterona– se maquilla cuidadosamente las marcas de un golpe en la cara. Se despide de su empleadora; pero un momento antes, ha tomado un cuchillo, el cual lleva escondido dentro de sus pertenencias. Su agresor la espera afuera de la casa. Doña Digna los observa mientras se besan con pasión. El hombre intenta abusar de la joven y, en la confusión, ella saca el cuchillo y mata a su amante. Doña Digna, quien lo ha visto todo con desprecio, toma el teléfono, llama a una cerrajería y pide que le cambien la cerradura de su puerta.
Humor y drama. De “los bisontes cubanos” destacamos 2-2 doble pato , de Nicole Maynard, quien escenifica, en clave de humor, un sorteo de bingo entre personas de la tercera edad. En el corto, un joven anuncia los números con una profesionalidad risible, mientras los viejitos tratan de ubicar las respectivas casillas. La acción deviene en una jocosa escena de confusión, ira y resignación de los participantes.
Aunque esta producción se realizó como un ejercicio de tres minutos en un curso de la EICTV, el de Maynard es un trabajo simple, efectivo y sólido. Este también es el caso de Hard boiled (2008), de Marcos Machado. Si bien la historia no concluye con eficacia narrativa, se logra un ambiente fascinante de cine negro. A Machado le interesa trabajar los climas y las sensaciones (lo cual también había hecho en Tinittus ); no obstante debe perfeccionar su narrativa.
Encontré mi amor en Canasí , de Carlos Benavides, es un seguimiento a un simple personaje que nos habla del amor, de sus angustias y de sus relaciones de pareja. El planteamiento es sencillo pero nos hace reflexionar sobre un tema que mueve al mundo.
El trabajo de Nicolás Pacheco, realizado en Singapur, podría desconcertar al espectador; sin embargo es quizá uno de los mejor logrados. Su título es Therese (2008) y es un corto hablado en inglés que cuenta con una actriz de gran calidad profesional. La ficción presenta a una pareja adulta, su vida cotidiana y su rutina matrimonial. La mujer está sola en su apartamento con su empleada doméstica. El Papa recién ha muerto. La vemos botar algunas joyas sin una razón aparente. Al llegar su marido, le cuenta sobre la muerte del pontífice, a lo que el hombre no le da importancia. Ella le ruega que recen juntos. Lo hacen y la esposa le revela a su esposo que la empleada le ha estado robando.
La conducta de la mujer es ambigua, pero su rostro y los planos que usa Nicolás para seguirla nos muestran su vacío vital: necesita llamar la atención de su marido. El corto concluye con la mujer, quien manifiesta que orará por el alma de la empleada, en un final inesperado que refuerza el sentimiento de soledad al que se enfrenta el personaje.
Bisonte se está aliando con otros grupos como Chop Chop, también formado desde la Universidad de Costa Rica. Ambos colectivos realizaron Setiembre entre extraños , de Iván Porras, obra aún inédita.
Igualmente, Andrés Campos filmó La bruja , una cinta basada en el cuento homónimo de Carlos Salazar Herrera (1906-1980). Este será el primer cortometraje del grupo filmado en cine 35 mm. El proyecto ganó el premio Cinexpress, convocado por Fundacine y que recibe el apoyo de Marcos Blanco, director de la productora Corte A.
Si bien los trabajos de “los bisontes” no tienen una calidad uniforme, siempre presentan una búsqueda digna de resaltar. Además, su trabajo como colectivo es justamente lo que necesitamos para poder hacer trabajos audiovisuales: un pensamiento en conjunto. Ellos siguen y pronto nos darán una sorpresa en largometraje, así que esta historia continuará…
Suplemento Áncora. pereiódico LA Nación 14 setiembre 2008.

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