Columna PRISMA
LEY PARA CASTIGAR A LOS COMERCIANTES ABUSADORES
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Todo indica que por fin se nos hará realidad un sueño que venimos urgiendo desde hace muchos años, relacionado con el hecho de que los comerciantes hacen lo que quieren con los clientes y continúan ahí como si la cosa no fuera con ellos. Así como lo leen, el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) realiza sondeos comparativos de precios en las épocas más importantes de cada año, ya sea por vacaciones, ingreso a clases, Semana Santa o Navidad, y determina que algunos establecimientos cobran hasta cinco veces más de lo que vale un producto, otros ni siquiera pueden ser “valorados” porque no entregan la información que requiere el MEIC, y aún así permanecen con las puertas abiertas esperando que “lleguen víctimas” para cobrarles lo que les da la gana.
Para tratar de evitar esta serie de abusos constantes, el MEIC presentará ante la Asamblea Legislativa un proyecto de ley que busca proteger a los consumidores de los empresarios sinvergüenzas. La idea es que los comercios que se pasen de los límites establecidos actualmente en la Ley de Protección al Consumidor, sean sancionados más drásticamente para ver si acaso sus dueños aprenden la diferencia entre ganar dinero honradamente y “estafar” a los clientes.
Por supuesto que las autoridades de economía también buscan la manera de reducir los procesos de sanción contra los comercios abusivos, porque ahora los pasos a seguir son muy largos y engorrosos, donde primero deben notificar la multa establecida, y si no pagan -como ocurre la mayoría de veces- el proceso es enviado a los Tribunales de Justicia, donde tardan años para resolver una sanción de 20 mil devaluados colones, en muchos casos cuando la sentencia queda en firme, ya la empresa no existe.
La reforma a la Ley de Protección al Consumidor permitirá al MEIC solicitar a un juez exigirle a los comerciantes la entrega inmediata de la información requerida para realizar los diferentes trabajos sobre la regulación de precios, pero además autorizaría el cierre inmediato de los negocios que se compruebe están abusando de los clientes. De aprobarse esta ley, seguramente más de un comerciante abusador lo pensará dos veces antes de atropellar a los compradores.
Ojalá que los diputados entiendan la necesidad de reformar esta ley que fue aprobada en 1994, porque además de castigar más severamente a los empresarios “estafadores”, frenará las prácticas monopolísticas que han venido generando dolores de cabeza durante los últimos años. Esto debe verse con carácter de urgencia porque no es justo que el mismo cuaderno cueste hasta ¢1.000 más entre un establecimiento y otro.
Es cierto que los consumidores podemos caminar y comparar precios, pero resulta que algunos comerciantes se dieron cuenta de eso y ahora “se ponen de acuerdo” para tener precios parecidos, con lo que al final por más que caminemos igual terminamos pagando lo que el vendedor quiere cobrarnos.
Diario Extra 20 enero 2009.

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