Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

RESONOCO

29/01/2009 GMT 1

Columna A FONDO

marfuerte @ 01:22

José A. Cabezas
jcabezas@racsa.co.cr
Los Mesías no bajan a la tierra por casualidad, ni por diversión, ni para cumplir con algún ritmo histórico. Se dice que los Mesías en el judaísmo, que los avatares en el hinduismo, vienen al mundo cada vez que el ser humano los necesita porque han desestabilizado tanto la vida correcta, que Dios en su inmensa piedad, los envía para ayudarnos a volver al sendero apropiado.

• •

Desde ese punto de vista, el mundo entero está observando el advenimiento de la presidencia de Barack Obama, como algo mesiánico. Se espera de él que restituya la economía, la seguridad nacional y el prestigio internacional de su país. Se espera que restaure la confianza del rico y la esperanza del pobre y que de antemano, no utilice la guerra para ningún propósito.

• •

No sé cuántos presidentes de los Estados Unidos en el siglo que terminó, vivieron en la pobreza alguna vez en su vida. Si esto es difícil en Costa Rica, menos en un país en donde son los anillos del capitalismo puro los que ponen a sus líderes. En nuestro país, en los últimos sesenta años, solo Luis Alberto Monge salió de vender cachivaches en el Mercado Central a la silla presidencial. Y si solo un ejemplo existe en un país pobre, ¿cómo esperarlo en el país más rico del mundo? Es que la sociedad racista desconfía del negro, de sus intenciones, y la clasista desconfía del pobre, de sus ideas. Y los Estados Unidos tiene de ambas. Y Obama venció a las dos.

• •

Nos preocupa ese sentimiento de mesianismo, aunque humano y no divino, que se le atribuye al nuevo presidente. El mismo no ha prometido ningún “nuevo amanecer”. Ha demostrado ser cauto y noble, hábil e inteligente. Pero eso no basta para poder levantar la economía de una potencia y con ella, recostada, la del mundo entero. Como lo reconoció en su discurso de ayer, la catástrofe económica de su nación tiene que ver con la codicia aunada al poder, de muchos; poder tan grande que logró pasar sin que se encendieran las luces amarillas que fiscalizan sus finanzas. ¿Cómo, un nuevo hombre, puede detener esa ola que ha tomado fuerza? ¿Cómo encontrará los botones escondidos que disparan las balas en contra de una economía controlada y pura?

• •

Los poderes de Obama son limitados y su aura es más la esperanza de millones que la experiencia probada de un líder.

• •

Veámoslo así, como el líder. Nada más.
periódico La Prensa Libre 21 enero 2009.

Comentarios

No hay Comentarios »

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>

Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis