El drama humano de los despidos en el IFAM
El drama humano de los despidos en el IFAM
Guisselle Meléndez Herrera
gmelendez@ice.co.cr
De todos es conocido la situación imperante en el Instituto de Fomento y Asesoría Municipal, IFAM. Se habla de aproximadamente 60 despidos aplicando el artículo 192 de la Constitución Política, que permite la reducción forzosa de hasta un 50% de su personal si la entidad tiene una grave crisis financiera. Crisis financiera que al día de hoy no presenta la institución.
Por ese motivo, la Contraloría General de la República improbó el presupuesto 2009, obligando a la administración a presupuestar las 120 plazas existentes en el IFAM. La actual administración nunca presentó el informe técnico-financiero que evidenciara la supuesta crisis del IFAM. Y lo que es más grave aún, presentaron cuadros presupuestarios supuestamente distorsionados que no responden a la realidad. Ante esta situación en medios de comunicación el presidente ejecutivo del IFAM, Fabio Molina, trató de incompetentes a los técnicos de la Contraloría con afirmaciones temerarias tales como que “ni siquiera saben las matemáticas elementales para pasar el quinto año”.
Los profesionales de la Contraloría General de la República se basaron en los documentos remitidos; y los enviados por el IFAM que carecían de todo sustento técnico como para convencer a la Contraloría que la institución debía recortar al 50% de la planilla .
Ahora el IFAM envió a la Contraloría el presupuesto con la inclusión del 100% de la planilla, tal y como ésta lo pidió. Pero sabemos que paralelamente están preparando el presupuesto con el recorte del 50% de la planilla para que sean cesados a partir del próximo mes de marzo.
Haber peleado en los Tribunales un derecho laboral que data desde el año 1994, correspondiente a la homologación de salarios con tres instituciones autónomas, se convirtió en un delito para la actual administración, que se condena con el acoso y despido laboral. Ya los Tribunales de Justicia dieron la razón a los primeros 30 funcionarios para el pago de esta homologación salarial. Se está en la espera de un fallo judicial positivo similar para 70 funcionarios de esta institución.
Hablo de treinta compañeros, ¿y de dónde salieron los otros 30? Había que completar la lista hasta un 50% para aplicar el 192 constitucional. ¿Con base en qué escogieron a los otros?
Bajo las siguientes premisas: estar a punto de pensionarse, no cumplir requisitos académicos de la plaza que se ocupa y probablemente “los que caen mal”, son los criterios técnicos que prevalecen para estar incluidos en la lista negra. Esa fue la primera lista, porque ahora hay otra más, en dónde liberaron a ocho compañeros del flagelo del desempleo e incluyeron a una sola persona más y a otro compañero, cuya plaza pretenden suprimirla medio tiempo. Curiosamente, a uno de estos “nuevos posibles desempleados” cumple con todos los requisitos académicos para su puesto.
¡Pero inmenso error! Ha sido uno de los que más se ha opuesto a las arbitrariedades que en nuestra institución están cometiendo. Y tuvo el triste mérito de ser incluido en tan nefasta lista. Así de simple. La consigna parece ser, “él que se nos opone se va”.
Pero ¿y los demás? Ya sea que estén homologados o no, pagan la triste factura de haber peleado antiguos derechos laborales.
“Aurora” es una humilde conserje con más 20 años de trabajar en esta institución. Aunque tiene título de secretaria, nunca tuvo la oportunidad de ascender a otro puesto. Es madre soltera y actualmente tiene que ver por su madre enferma y su niña colegiala. Estar homologada, ese es su pecado. Si queda desempleada, ¿a quien le importa que con casi 50 años de edad sea la única que sostiene a su familia? ¿Qué opciones laborales tiene a su edad? La factura de pelear sus derechos laborales fue muy cara.
“Ramón” con más de 60 años de edad está en la lista de posibles desempleados. Este ni siquiera ha ganado el juicio por homologación, y es uno de los desafortunados en formar parte de la lista para completar el famoso 50%. Veremos a ver a quién le importa ver a un desempleado más en un país cuyo único “pecado” es estar cerca de su pensión, y esta situación estorba a la administración. Y ¿quien valora su experiencia, su entrega de años?, con méritos que los llevan a ser reconocidos y respetados en todo el régimen municipal y que con la misma mística han respondido cabalmente a todos los requerimientos de la administración, poniendo todo su conocimiento a su servicio. Ahora no son asesores, son ajusticiados por su edad.
Y ni qué decir de “Estela”, una de las funcionarias más trabajadoras, y responsables de esta institución. ¿Su delito? Ser malquerida por una de las personas que a dedo levantó la lista de posibles despedidos. “Estela” tuvo la suerte de ser excluida en la segunda lista gracias a Dios. Si no hubiese sido así, sería otra posible desempleada con más de 50 años de edad y con muy pocas opciones de reinsertarse en el mercado laboral.
Quien escribe también está en la lista de posibles cesados, sin estar aún homologada. Me cobran el pago del 65% de prohibición sin tener la licenciatura. Esto obedece a una normativa existente en el pasado que cubría el pago del citado sobresueldo a todos los periodistas que ingresaran a trabajar en el sector público y que estuvieran adscritos al Colegio de Periodistas de Costa Rica. Conozco que esta normativa sigue cubriendo a
varios colegas del sector público en la actualidad, sin que se les acuse por esto. Sus empleadores estatales valoran su profesionalismo y honestidad, solo eso.
Le solicité al Presidente Ejecutivo que me dejara realizar una movilidad horizontal hacia otra institución para no quedar desempleada. Su respuesta fue un rotundo “no” sin ninguna explicación adicional y racional A mis 46 años de edad, con cientos de colegas jóvenes saliendo de las universidades, tengo muy pocas probabilidades de reinsertarme en el mercado laboral. Aún con este triste panorama, se nos cierra la posibilidad a quienes deseábamos optar por esta alternativa, de no quedar cesados y ser “absorbidos” por otra institución que quiera y necesite aprovechar nuestra trayectoria veinteañera dentro de la institución. Pero eso no le gusta a la administración, su consigna es desempleo y punto.
periódico La Prensa Libre 27 enenro 2009.

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