El curioso caso de Benjamin Button
Gabriel Gutiérrez R.
gutgabriel@gmail.com
En efecto curioso…
Basta con ver la primera escena de “El curioso caso de Benjamin Button” donde el maquillaje de Cate Blanchett se presenta como un destello del nivel de detalle y entrega de la película. La melodiosa voz de Benjamin es la encargada de narrar un maravilloso mundo donde la vida y la vejez son los temas principales de una gran historia.
La vida de Benjamin Button fue en verdad curiosa. Nació siendo un viejo de 80 años por fuera y un bebe por dentro. Vivió su infancia como un viejo y su adultez como un joven. En todo el trayecto, su vida fue diferente a la del resto de personas, abriéndose paso en solitario, como una persona fuera de lo común. Desde su infancia estuvo marcado por el amor hacia Daisy y no renunció hasta tenerla.
Su vida nos lleva por muchos lugares, momentos históricos de la primera mitad del siglo XX. Se aprende con él a valorar la vida, vivir sin arrepentimientos; saber que cuando se es joven, se es joven, sin necesidad de adelantarse en el tiempo. Cada momento es para cada edad. También vemos a través de sus ojos como las circunstancias de la vida son en realidad una serie de incidentes sin control aparente.
Las moralejas son muchas, pero la más importante es el respeto a la vejez y aprender que la muerte es un paso más en la vida.
El mundo de Benjamin es mágico, triste, poético.
Eric Roth, escritor y guionista de la película –nominado a un premio de la academia por esta película- logró incluir toda la vida de Benjamin en una historia muy densa. Fue ganador de un Oscar por el guión de “Forrest Gump” (Robert Zemeckis, 1994) y también se encargo de escribir “El buen pastor” (Robert de Niro, 2007). Películas impresionantes que curiosamente se convierten en el freno de “El curioso caso de Benjamin Button”.
Los paralelismos existentes en el relato entre las tres películas son muchos, en especial con “Forrest Gump”: los personajes principales, el padre ausente, la vida que sobrellevan como personas diferentes, sus madres, hechos históricos utilizados como contexto, sus amores de infancia y siempre encuentran el camino a casa.
Todas estas particularidades hacen de Benjamin Button una historia conocida en forma pero particular en cuanto a su contenido. Es compleja como todas las historias de Roth, y logra que el público se adentre con el personaje.
La dirección de David Fincher se vuelve mejor después de “Zodiac” (2007). Nuevamente dirige una película de proporciones épicas con buen atino. Se enfoca en mostrar las complejidades del personaje siempre manteniendo el contexto y resto de personajes como un eje importante dentro de la historia.
Maneja con suma soltura los escenarios, las locaciones y el manejo del tiempo en la vida de las personas. Se percibe la dedicación por contar una historia memorable y resaltar los rasgos filosóficos de la condición de Benjamin Button, así como las paradojas de la vida misma.
El meticuloso detalle que ha caracterizado las producciones de Fincher está presente en todos los elementos intrínsecos de la cinta
Es toda una lección en relato la que hicieron Roth y Fincher, lastimosamente queda el sabor de ser algo conocido.
Sin embargo, dos características la hacen única: los vanguardistas efectos especiales que nos muestran tanto a Brad Pitt de 80 años como de quinceañero; y la curiosa vida de Benjamin Button. Solo hay que dejarse hipnotizar por la película y aprender de las moralejas de vida que Benjamin deja en el camino. Es una historia con chispas de fantasía, relatada en un mundo real.
Recomendada
-Nominada a 13 premios de la Academia-
Título original: The curious case of Benjamin Button. Director: David Fincher. Productor: Kathleen Kennedy, Frank Marshall, Ray Stark. Distribución: Paramount Pictures y Warner Bros. Guión: Eric Roth y Robin Swincord; tomada de una historia corta de F. Scott Fitzgerald. Cinematografía: Claudio Miranda. Música: Alexander Desplat. Montaje: Kirk Baxter y Angus Wall. Intérpretes: Brad Pitt (Benjamin Button), Cate Blanchett (Daisy Fuller), Taraji P. Henson (Queenie), Tilda Swinton (Elizabeth Abbot). Duración: 166 minutos. País: Estados Unidos Año: 2008. Género: Drama.
Revista Abanico. periódico LA Prensa Libre 29 enero 2009.

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