Columna Surco
Francisco Barahona R.
El tardío e insuficiente plan “Escudo” de nuestro gobierno, es apenas un tímido paso para enfrentar una crisis financiera planetaria que apenas nos comienza a estallar en la cara y que en los próximos meses se agrandará con muy negativas consecuencias para nuestra pequeña economía con sus repercusiones funestas para miles de nuestros trabajadores y empresas, hipotecando nuestro futuro; el fenómeno, según la mayoría de los expertos se mantendrá por los próximos dos años. Adónde se ha visto que se pueda salir de una crisis utilizando los mismos principios, instituciones, personas e ideologías que fueron casualmente sus causantes; pues parece que esto es lo que se está haciendo y así las cosas costará mucho más superar la coyuntura. Hasta el Presidente Obama en declaraciones ayer, aceptó como autocrítica que se había equivocado por primera vez y que al rectificar en nuevos nombramientos, quería mantener su posición original de que hay que actuar con el mismo rasero para todos y no privilegiar y perdonar unas faltas, en este caso por el no pago de impuestos, a allegados de su círculo de colaboradores.
Menciono este ejemplo al percatarme que aunque la realidad que ya sentimos en nuestro país, tiene sobretodo raíces externas y se plantea como una crisis del capitalismo mundial, es muy difícil que se supere si se siguen aplicando las mismas recetas neoconservadoras y neoliberales que casualmente fueron las que la provocaron. Esto significa que para superarla, deben tomarse nuevas soluciones basadas en principios diferentes y hasta opuestos, como la intervención estatal en la economía, el fortalecimiento de los estados y la refundación del sistema financiero internacional, con nuevos parámetros de intervención, vigilancia y control del gran capital así como nuevas dosis de solidaridad y equidad social. Si en el exterior esto ya se acepta como correcto y necesario y los cambios serán el producto de un nuevo pensamiento y de nuevos líderes, cómo es posible que en nuestro país se siga con más de lo mismo; las políticas financieras sigan estando en manos de los mismos que desde el Banco Central vienen tomando decisiones equivocadas desde hace años, que el gobierno siga insistiendo en enfoques probadamente equivocados y que los responsables de haber impulsado en nuestro terruño, esas políticas fracasadas, continúen ejerciendo cátedra, tomando decisiones sin mostrar el menor arrepentimiento y recomendándonos hacer más de lo mismo, como si todos fuéramos unos idiotas a los que unos títulos y posiciones principescas nos continuaran deslumbrando.
Ya basta de operetas de lavado de cerebro, enseñándonos oropeles, o de operaciones vacías de supuesta transparencia frente a la opinión pública, con invitados especiales para que aplaudan, música de fondo y fanfarria variada para pronunciar un discursito que pretende seguir durmiendo conciencias, en lugar de usar el bisturí como debe ser y tomar el toro por los cuernos, cambiando de rumbo, demostrando humildad, pidiendo a todos realizar los sacrificios necesarios. Hay que llamar a la unidad nacional por encima de partidos, clases sociales o intereses; eso sí, dando muestras de haber tomado en serio la decisión de reconocer errores, tender de verdad puentes con la oposición política y tomar las decisiones de cambio que se necesiten, luego de un diálogo real , participativo, democrático y respetuoso. Todo esto falta y de no lograrse, todo irá peor.
periódico La Prensa Libre 5 febrero 2009.

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