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RESONOCO

15/05/2009 GMT 1

“Siempre tendrán a los pobres entre ustedes”: ¿Qué quiso decir Jesús?

marfuerte @ 02:42

Ocean Castillo Loría.

Con mucha frecuencia las palabras de Jesús son usadas para apoyar una u otra visión de sociedad o una u otra visión moral, inclusive para apoyar uno u otro paradigma religioso.

Una de esas palabras de Jesús que han sido múltiplemente interpretadas se encuentran en el Evangelio según San Mateo capítulo 26, verso 11: “Pues a los pobres los tendrán siempre entre ustedes, pero a mí no siempre me van a tener” (El texto está tomado de: La Biblia de Estudio: Dios Habla Hoy, 1994. p. 1507) Los paralelos de este texto se encuentran en: Marcos 14: 7 y Juan 12: 8. En el caso de Lucas, no se puede dejar pasar que este relato tiene grandes semejanzas con el capítulo 7, versos 37 y 38 de ese evangelio, que refiere a la presencia de Jesús en la casa de Simón el fariseo.

Este tema de la presencia de los pobres entre la gente, remite al Deuteronomio, veamos el capítulo 15, verso 11 de este libro: “Nunca dejará de haber necesitados en la tierra, y por eso yo te mando que seas generoso con aquellos compatriotas tuyos que sufran pobreza y miseria en tu país” (La Biblia de Estudio… p. 248).

En el Deuteronomio su autor comprueba con vergüenza que hay pobres en Israel. Sobre todo, tomando en cuenta que Dios, al crear el mundo, le proveyó con los recursos para la satisfacción de las necesidades de los seres humanos. El mandato Deuteronómico a quien cree en Dios, es que se ayude a los pobres a salir de su situación. Se trata de brindar la solidaridad no como simple caridad momentánea, sino, de restablecer la dignidad humana.

En el caso de la enseñanza de Jesucristo, la superación del mandato Deuteronómico, radica en que la condición de “hermano”, ya no solo se limita a los israelitas, sino que cubre a toda la humanidad y todo necesitado es prójimo.

De ahí que, las palabras de Jesús no están manifestando que es una pérdida de tiempo el luchar por una sociedad más justa, lo que dice es que en este caso en particular, lo urgente es ayudarlo a él: “… a mí no me tendrán siempre” (Marcos 14: 7). Tal urgencia queda demostrada en San Marcos, cuando el pasaje siguiente a este que analizamos, es ni más ni menos que la última cena.

Dios nos pide en Jesús, amar al pobre, y ese amar nos hace retornar al mandato Deuterónomico: el ayudarle a salir adelante, romper con esa solidaridad las debilidades y conflictos, anunciarle el mensaje de Jesús que es el Reino de Dios, Reino que presenta un nuevo modelo económico. Ese modelo no se sustenta en la acumulación individual, su lógica no es la acumulación, es la solidaridad (Mt. 6: 19 – 21. 24) En la lógica de Jesús, no se puede poner la confianza en Dios y en las riquezas. Jesús dice que no se puede servir a dos señores: a Dios y a las riquezas (Lc. 16: 13)

El proyecto de Jesús que es el Reino de Dios se apega totalmente al sentir del mandato Deuteronómico. Los recursos de la creación de Dios son medios, medios para alcanzar el amor por medio del compartir. En Lucas 16: 9 se nos dice: “Por eso les digo: Utilicen el sucio dinero, para hacerse amigos, para que cuando les llegue a faltar, los reciban a ustedes en las moradas eternas” (Biblia Latinoamericana: Formadores, 2004. p. 1793)

¿Cuáles son esos amigos que se pueden hacer con el sucio dinero y que nos pueden recibir en las moradas eternas?: los pobres. Jesús decía que lo que se hiciera con ellos, se hacía con el mismo Cristo (Mt 25: 31 – 46)

Por lo dicho aquí se pueden ver ciertas cosas: 1) Las palabras de Jesús se sustentan en el Deuteronomio y en el contexto de estas palabras, hay un mandato para construir una sociedad solidaria.

2) Las palabras de Jesús no están manifestando que es una pérdida de tiempo el luchar por una sociedad más justa, lo que dice es que en este caso en particular (La cercanía de la pasión), lo urgente es ayudarlo a él.

3) El proyecto de Jesús que se denomina el Reino de Dios, implica un ámbito económico, que se concreta en la solidaridad con los pobres que llegan a encarnar al mismo Jesucristo.

Ahora bien, mirando el contexto en el que Jesús habla, se reflejan dos evidencias, una implícita y otra explícita: la implícita es que el mandato Deuteronómico no se estaba cumpliendo en la época de Jesús (Esto por el egoísmo) y la segunda, la explícita, es que la mujer que se acerca con el frasco de perfume, muestra la generosidad del amor que Israel no estaba mostrando con los pobres y por supuesto con Jesucristo pobre.

Esto es importante subrayarlo: ¿cómo Jesús no va a estar a favor de la liberación de los pobres si Él es el pobre por excelencia?: ya había sido incomprendido por los suyos, sería traicionado por uno de sus amigos y tiene plena conciencia de su muerte. Jesús el pobre por excelencia, el siervo sufriente.

Como puede verse, el desafío para nosotros como cristianos, no es la complacencia en la existencia de los pobres, que es la mala interpretación que por lo general se da al texto que analizamos, sino, por el contrario, ¿Cómo lograr construir una sociedad solidaria, en un tiempo como este, en que lo que pondera es la idolatría al libre mercado?

A Jesús se le encuentra en los pobres, la vida cristiana debe encontrar su dinámica en la acción a favor de éstos. Hecha esta afirmación, no se podrá negar que en América Latina nos queda mucho camino por recorrer.

Comentarios

Un Comentario »

  1. pienso que en realidad esta en una situacion que deberia preocupar a todo los cristianos que podemos descubrir a cristo en su humanidad presente en los pobres, aunque es muy dificil ya que en nuestra sociedad lo primero que piensan al hablar y defender a a los pobres es que somos revolucionarios o comunistas

    Jose Arnoldo Calles | 26-10-2009 - 06:20:56 GMT 1 #

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